Es cierto: a los latinoamericanos les gusta Estados Unidos. Pese a los discursos de algunos políticos de la región, el último informe de Latinobarómetro muestra que el 74% de los latinoamericanos tiene una buena opinión de nuestro vecino del norte, una cifra que supera en 9 puntos a España y en 12 puntos a la Unión Europea y Japón. Una buena opinión que se fortaleció tras la asunción de Barack Obama a la presidencia de ese país. De hecho, también el 74% de los latinoamericanos creen que las relaciones de su país con Estados Unidos son buenas. Se trata de la tasa más alta en los 12 años que se lleva realizando el estudio. Sin embargo, lo interesante de este reporte no está en que EE.UU. siga siendo la mejor evaluada de las potencias internacionales, sino en la brecha que hay entre la opinión sobre el país y las expectativas que los latinoamericanos tienen por esta potencia. Sólo el 64% cree que Estados Unidos genera una influencia positiva en la región y sólo el 57% cree que Estados Unidos está interesado en resolver los problemas del país. Se trata de tasas similares a las que había hace unos años en los tiempos de George W. Bush. Pese a que la opinión mejora, las expectativas sobre el rol de la potencia extranjera se estanca. Una muestra de que los latinoamericanos ya tienen incorporado que, pese a que cambie el presidente, es muy difícil que Estados Unidos cambie sus políticas hacia América Latina.