Ciudad de Panamá. El Centro Bancario Internacional (CBI), alcanzó a diciembre de 2017 un nivel de utilidades de US$1.797 millones, un crecimiento récord de 17,9% con relación a lo registrado al cierre del año anterior. El nivel de eficiencia es de 1,9 veces de ingresos a gastos.

La información fue suministrada por el Superintendente de Bancos, Ricardo Fernández quien explicó que el CBI  mantiene robustos indicadores de solidez financiera, con un buen índice de adecuación de capital de 16,1% sobre activos de riesgo, lo cual es el doble del mínimo que requiere la Ley Bancaria de 8%.  Esta medición de la solvencia de los bancos se realiza bajo los conceptos de Basilea III, de acuerdo a los mejores estándares internacionales.

La liquidez se mantiene en un promedio de 60,3%, lo cual es el doble del mínimo que requiere la Ley Bancaria de 30%.  El sistema revela una base de fondeo muy estable con captaciones de particulares domésticas de 5,3% y un aumento del crédito interno al sector privado de 6,9%, manifestó el superintendente de Bancos, durante la presentación del “Desempeño Bancario 2017, Perspectivas a Mediano Plazo”.

El superintendente de Bancos a su vez señaló, que el sistema mantiene un número estable de relaciones de corresponsalía, cercano a unas 458. Indicó que este último año se  evidenció una clara mejora en el número de corresponsales y servicios prestados, mientras que los bancos corresponsales han anunciado que ampliarán la disponibilidad de créditos y relaciones para otros bancos. A la fecha, todos los bancos cuentan con un banco corresponsal.

En otro tema, se informó que las regulaciones aprobadas durante los últimos años se han orientado en dos ejes principales,  por un lado, seguir actualizando y fortaleciendo el marco regulatorio de prevención de blanqueo de capitales y financiamiento del terrorismo y por el otro, continuar fortaleciendo la hoja de ruta para elevar la regulación conforme a las recomendaciones de Basilea III que es el estándar bancario internacionalmente aceptado.

El Superintendente informó que trabajará con miras a fortalecer la comprensión de los riesgos de financiamiento del terrorismo y la capacidad de los entes reguladores para supervisarlos.

“Además, debemos reforzar los procesos de debida diligencia ampliada en estructuras jurídicas y obligaciones de agentes residentes, clientes de sectores de alto riesgo como Zona Libre de Colón, empresas constructoras con altos volúmenes de manejo de efectivo y agencias inmobiliarias” indicó.