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Seis mitos y verdades sobre la salud bucal
Martes, Septiembre 6, 2016 - 10:13

¿Los cepillos duros y los enjuagues fuertes limpian mejor? ¿El blanqueamiento causa sensibilidad? Especialistas responden para un cuidado óptimo los dientes y las encías.

27,8% de la población declara no haber ido nunca al profesional odontólogo o no haberlo hecho dentro de los últimos cinco años desde la fecha de la última visita.
 
El antecedente, que se desprende de la más reciente Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2009-2010, realizada por el Ministerio de Salud del Gobierno de Chile, inquieta a los especialistas.
 
Frente a este escenario, los profesionales de la Clínica Den entregaron una serie de mitos y verdades acerca de la salud bucodental para que las personas puedan entender un poco más acerca de la importancia de un buen cuidado e higiene bucal.
 
1.- Si no tengo ningún dolor dental no debo ir al dentista: solo porque tus dientes parezcan sanos, no significa que puedas dejar de acudir al odontólogo. Recuerda que debes visitar tu dentista dos veces al año para realizar un examen y limpieza dental profesional y asegurarte así de que tus dientes se mantienen saludables y prevenir otras dolencias bucodentales.
 
2.- No debemos ir al dentista durante el embarazo: durante el embarazo las piezas dentarías se ven más afectadas ya que se altera la composición de la saliva, y eso favorece el rápido desarrollo de las bacterias. Por eso, es muy común sufrir problemas de las encías y el esmalte. Para evitar esta situación, es muy importante mantener una buena higiene bucal y visitar al dentista en el caso de tener alguna molestia bucal.
 
3.- Está relacionado el desgaste dentinario con la alimentación: la salud dental depende en gran parte de la higiene dental y de la alimentación. Algunos productos que consumimos diariamente, como los refrescos, el vino, los zumos de frutas, el té de frutas, algunas frutas o verduras o el vinagre balsámico, tienen una acidez muy fuerte. Estos ácidos naturales de los alimentos y de las bebidas ablandan el esmalte dental provocando su desgaste y, en un futuro, pueden llegar a provocar la erosión del diente.
 
 
4.- Es normal el sangramiento de encías cuando uno se cepilla los dientes: aunque sea muy frecuente, no quiere decir que sea normal. Cuando las encías sangran, es porque están enfermas. En Clínica Den, recomendamos visitar a un periodoncista para realizar el tratamiento adecuado. La gingivitis y la periodontitis son las enfermedades más frecuentes de las encías y constituyen la enfermedad periodontal, la cual afecta a un gran porcentaje de la población a partir de los 30 años de edad, siendo la primera causa de pérdida de dientes en la cuarta década de vida.
 
5.- Los cepillos duros y los enjuagues fuertes limpian mejor: mayoritariamente se acepta que los cepillos duros son más efectivos para eliminar la placa bacteriana y las manchas en los dientes, pero esto no es necesariamente cierto. En realidad, el cepillado con un cepillo de cerdas duras o el cepillado brusco o traumático producen desgaste en el esmalte y retracción en las encías, quedando expuesta la raíz de la pieza dental. Se puede obtener un cepillado eficaz con cepillos de consistencia suave o media. Tampoco es del todo cierto que un enjuague bucal fuerte o con mucho alcohol sea indispensable para la salud de las encías; de hecho, los enjuagues con alto contenido en alcohol pueden producir sequedad de los tejidos orales al modificar la cantidad y calidad de la saliva.
 
6.- El blanqueamiento dental causa sensibilidad: un tratamiento de blanqueamiento dental no causa sensibilidad en los dientes, simplemente incrementa y acentúa temporalmente la sensibilidad de alguien que previamente ya sufriese este problema. La sensibilidad dental que se nota durante el blanqueamiento se conoce como ‘hipersensibilidad transitoria’ porque se debe a una excesiva y momentánea sensibilidad de la dentición. La sensibilidad post-tratamiento irá desapareciendo en las 72 horas siguientes.

Autores

Agencias