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Sepa por qué Montevideo vive el boom de las hamburguesas gourmet
Miércoles, Septiembre 9, 2015 - 15:21

El reconocido sandwich resiste los golpes de las nuevas tendencias. Junto a sus camaradas –las papas fritas, las bebidas gaseosas y los aderezos–, hay pocos territorios que se han resistido a su sabor.

Su belleza radica en su simpleza. Su origen, todavía discutido, data de siglos, e imperios se han construido bajo su figura. Se ha convertido en el símbolo máximo de la tradición gastronómica estadounidense.

También ha inspirado artistas, que han dedicado películas, documentales y hasta la construcción arquitectónica de cómo debe verse un restaurante en donde ella sea la protagonista. La hamburguesa es un emblema de la comida rápida y todo parece indicar que su popularidad no decrecerá en ningún momento.

Aunque ha estado bajo la eterna y crítica mirada de aquellos que abogan por una alimentación más saludable, la hamburguesa ha resistido los golpes, y su triunfo se refleja en su presencia mundial. Junto a su camaradas –las papas fritas, las bebidas gaseosas y los aderezos–, hay pocos territorios que se han resistido a su sabor.
 
Es verdad que esa popularidad también la ha valido convertirse en el representante de todo lo negativo que hay en el ineludible sabor de la comida rápida. Pero en los últimos años, el gourmet apareció como un nuevo aliado con la intención de introducirla entre los platos más solicitados de un establecimiento de comida elegante.
 
En Uruguay, la hamburguesa también comienza poco a poco a alejarse de donde se la suele ver con más frecuencia: locales internacionales de comida rápida, carritos a lo largo del país y en el freezer de los uruguayos, donde suelen habitar en un paquete de a dos dentro una caja de cartón.
 
Inspirados por la renovación de los gastrónomos que convierten a las comidas más sencillas en platos complejos, la hamburguesa encontraron nuevos representantes locales que han decidido apostar, casi exclusivamente, al fanatismo que se esconde detrás de una receta tan simple como un pedazo de carne vacuna entre dos panes.
 
Una tradición diferente
 
En el país donde el asado reina durante las horas soleadas del fin de semana y la pizza toma el turno de la noche, existen paladares criollos que tomaron otros caminos. Uno de ellos es el de Diego Silberstein, uno de los dueños del local Burgers, en Pocitos.
 
Con parte de su familia radicada en Estados Unidos, en el hogar de los Silberstein se prendía el fuego de la parrilla pero no para cocinar asado y achuras, sino para deleitarse con unas hamburguesas caseras. "Es una tradición de mi familia. Hace tiempo que habíamos sustituido el asadito de los domingos por las hamburguesas. Siempre nos preguntamos por qué en Uruguay no había nada que se pareciera a las hamburguesas americanas", cuenta.
 
Tras probar suerte con un emprendimiento de comida en Pocitos, Burgers abrió en Benito Blanco y Martí a fines de 2014. Con un espacio pequeño, el establecimiento tiene al delivery y al boca a boca como su principal promotor. En su menú solo se encuentran hamburguesas y una única opción de acompañamiento: papas fritas. Silberstein, quien lleva al frente Burgers junto a su socio, Fabián Kacowicz, asegura que, la producción artesanal de las hamburguesas le han quitado su mala fama.
 
Sobre la diferencia entre las hamburguesas que se pueden encontrar en Estados Unidos y en Uruguay, Silberstein afirma que la clave radica en un detalle muy sencillo: "No le ponen perejil. Acá la carne de hamburguesas puede tener gusto a albóndigas. No es lo que hacemos nosotros".
 
Bajo el lema "al fin hamburguesas", en sus platos utilizan pan tostado y diferentes ingredientes que van desde quesos (cheddar, roquefort o philadelphia), hongos salteados en aceite de sésamo, salsa de soja y hasta pepinos en vinagre, entre otros elementos, según la hamburguesa que se pida. "La hamburguesa hasta hace poco estaba asociada con la comida rápida americana, los carritos o algo para salir del paso. Puede ser comida de restaurante, si se quiere", dice Silberstein.
 
Sabor norteamericano
 
Burgers no es el único lugar en Montevideo donde se pueden encontrar hamburguesas inspiradas en las que se puede degustar en Estados Unidos. Locales como Burlesque (Buceo), Jacinto (Ciudad Vieja) y Thelma (Parque Rodó) también tienen este tipo de preparaciones en sus cartas, aunque su oferta gastronómica es más diversa. Otros establecimientos, como el restaurante Dakota, se han instalado con una impronta 100% estadounidense.
 
Ubicado bajo el hotel Dazzler sobre la calle 21 de Setiembre, en Punta Carretas, Dakota se presenta como un restaurante de "típica comida americana". En su menú, donde el nombre de los platos es presentado en inglés, se pueden encontrar alitas de pollo, nachos y filetes de carne. También tiene una sección dedicada a las hamburguesas y sándwiches, otro de los puntos fuertes de su carta.
 
Double Bacon Cheesburger, Onion Dakota Burger y Old Fashion Burger son las tres principales ofertas del lugar, realizadas con una receta "secreta y casera", según explica uno de los representantes del restaurante, Hernán Viera.
 
"El uruguayo viaja por el mundo. El concepto (de Dakota) es bastante fiel a lo americano en los platos y hasta el servicio. El cliente que no viene asiduamente quiere a probar algo diferente y vivir una experiencia", agrega Viera, quien explica que la ubicación bajo el hotel hace que gran parte de su público sean turistas, acostumbrados a los sabores estadounidenses.
Un reto al paladar
 
Gracias a la popularidad de cadenas como McDonald's o Burguer King, la calidad estética de la hamburguesa siempre ha sido un factor opacado por su sabor. No en vano sus fotos promocionales son hechas en estudios por fotógrafos profesionales de películas.
 
Desde el local Ratatouille, Rodrigo Cousillas, uno de sus dueños, asegura que allí lo que se pide, es lo que se ve. El negocio comenzó como una rotisería pero se transformó en una hamburguesería popular gracias a la presencia de una persona en particular: Gustavo Serafini, más conocido como El Gucci.
 
Cousillas es conocido del vocalista, uno de los cantantes tropicales del momento. Comenzó Ratatouille junto a su socia Jo Anne Laws, una inglesa que reside en Uruguay desde hace 14 años. Abrieron un local ubicado en Eduardo Acevedo y Rodó, hace un año. Allí vendían tartas y minutas y abrían solo de día. Cuando comenzó a notar que la mayoría de sus pedidos eran orientados hacia las hamburguesas, tomó una decisión: dedicarse principalmente ellas.
 
En su carta tenían dos hamburguesas con el nombre del establecimiento, pero le pidió a su socia, Laws, que creara una receta que se pareciera a las hamburguesas que comía en Reino Unido. Concibieron una hamburguesa de 250 gramos, con el queso cheddar como principal ingrediente.
 
Gracias a la confusión de uno de los empleados, que entendió que debía hacer una versión triple de todos los ingredientes y no solo de la carne de ese plato, se toparon con lo que hoy es su pedido insignia: una hamburguesa que en realidad son tres.
 
Decidieron bautizarla Asesina del Sabor, nombre que lleva la banda del Gucci (Los Asesinos del Sabor). La incorporación de Pedidos Ya y una foto con el Gucci subida a su página de Facebook fue lo que terminó de plasmar la popularidad del local.
 
Hoy superan los 16 mil "Me gusta" y el último videoclip de El Reja (otro cantante popular de cumbia) con El Gucci, cuenta con una aparición de la hamburguesa de Ratatouille así como una escena en donde ambos cantantes se tatúan una hamburguesa. El hecho sucedió en la vida real.
 
Ratatouille se convirtió en Ratatouille, Hamburguesas de película y en su carta comenzaron a aparecer varios filmes conocidos: Mi Pobre Angelito, El Padrino, Matrix, entre varias otras. Todas tienen su propia receta, que puede incluir ingredientes tan diversos como ananá, papas pay, rúcula, salami y queso roquefort, dependiendo de la película.
 
Cousillas resume el éxito de su local con una explicación sencilla sobre la oferta y la demanda: "Hay un boom de hamburguesas. Cada uno tiene su receta pero la calidad es fundamental. Nos piden hamburguesas y les damos hamburguesas".

Autores

El Observador/ LifeStyle