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Siete cuidados para ser madre a los 35 años
Miércoles, Noviembre 25, 2015 - 11:38

Aunque el cuerpo ya no es el mismo que a los 20, en el proceso intervienen no sólo la fertilidad, sino que factores de riesgo que tanto la futura madre como los médicos deben tener en cuenta.

Se viven tiempos en que tener hijos a los 20 años ya no es la norma, como décadas atrás. Ahora más que nunca muchas mujeres posponen su maternidad para después de los 30 años, tanto por motivos laborales como emocionales.

A los 30, en todo caso, hay que tomar en cuenta lo que dice el reloj biológico, ya que la fertilidad empieza a disminuir. El ritmo de la vida actual lleva, incluso, a extender hasta los 35 años la decisión de ser madres. Y muchas mujeres empiezan a preocuparse por si será posible que logren el objetivo.

Dicen los expertos que se trata de una preocupación válida, pues el cuerpo ya no es el mismo que a los 20 y -por supuesto- intervienen no sólo la fertilidad, sino factores de riesgo que se deben tener en cuenta.

Sin embargo, ser madre por primera vez después de los 35 años es posible. Desde luego, es importante informarse acerca de los riesgos y tomar las medidas necesarias para minimizarlos.

Después de los 35 años, hay algunas realidades que hay que enfrentar:

- Quedar embarazada cuesta un poco más de trabajo. Alrededor de los 30 años tu fertilidad se reduce, tus óvulos disminuyen en número y en calidad. Además, los cambios hormonales hacen que ovules menos frecuentemente. Por eso puedes tardar un poco más de tiempo intentando quedar embarazada.

- Con la edad, la posibilidad de tener complicaciones durante el embarazo aumenta. Existen más riesgos de desarrollar diabetes gestacional, por ejemplo. Si no se controla, el bebé puede crecer más de lo normal y  pueden surgir problemas durante el parto.

- Aumentan los riesgos de que el bebé tenga defectos de nacimiento. El mayor temor de muchas mujeres a esta edad es que cuando el óvulo es fecundado y empieza a dividirse para formar al bebé, desarrolle una distribución anormal de cromosomas, lo que puede provocar -por ejemplo- el Síndrome de Down, el problema más común.

Ante ello, se hace más probable que se haga cesárea en lugar de dar a luz por parto natural, especialmente si han existido complicaciones durante el embarazo o para evitar que tengas problemas durante el parto.

- Existe mayor riesgo de que ocurra un aborto espontáneo. Si el 15% de las mujeres que están en los 20s tienen riesgo de abortar, cuando tienes más de 35 el riesgo aumenta a un 25%. Eso también se puede deber a las anormalidades cromosómicas.

Conociendo cuáles son los riesgos, las mujeres deben cuidarse durante el embarazo, como lo haría cualquier otra mujer embarazada. En ese sentido, los cuidados deben centrse en los siguientes aspectos:

-1. No dejar de asistir a todas y cada una de las citas de control prenatal con tu obstetra o especialista.

-2. Llevar una dieta rica en calcio, hierro y vitaminas. Incluye muchas frutas y verduras y toma mucha agua. Es muy importante que controles la presión arterial y los niveles de azúcar en la sangre para evitar complicaciones.

-3. Hacer ejercicio para evitar subir de peso de forma exagerada. Si hacías ejercicio antes de quedar embarazada, puedes seguir con tu rutina ajustándola a los cambios de tu cuerpo y tomando las precauciones que te recomiende tu médico. Si por el contrario, no eras activa antes de embarazarte, puedes incorporar actividades leves como Pilates, caminatas, nadar o yoga.

-4. Asegurarse de tomar ácido fólico y vitaminas prenatales.

-5. No fumar ni tomar bebidas alcohólicas.

-6. No tomar medicamentos, suplementos, ni hierbas sin antes consultar a tu médico.

-7. Informarse acerca de los exámenes prenatales que sugiera el doctor para evaluar la salud del bebé y detectar defectos de nacimiento como el Síndrome de Down. Entre ellos están: los exámenes de sangre, el ultrasonido, la amniocentesis y el estudio de las vellosidades coriónicas.

 

Autores

Vida y Salud.com/ LifeStyle