Río de Janeiro. La tasa de inversiones en Brasil se situó en el primer trimestre del año en su menor nivel desde 1967, debido al déficit de las cuentas públicas y a la mala situación financiera de los gobiernos regionales, según dos estudios divulgados este viernes en el portal de noticias G1, del Grupo Globo.

De enero a marzo de 2019, la tasa de inversiones, llamada también "formación bruta de capital fijo", bajó al 15,5% del Producto Interno Bruto (PIB), frente al 15,8% del trimestre previo.

Esta "formación bruta de capital fijo" incluye lo que se invierte en maquinaria y equipos, construcción civil e innovación.

De acuerdo con el reporte, a finales de 2013, antes de la recesión que sufrió el país sudamericano, la tasa era del 20,9%.

La tasa de inversiones públicas en Brasil pasó del 4,06% en 2013, al 1,85% en 2017, el menor nivel en la historia del país, mientras que para 2018 subió al 2,43%, según el estudio del economista Manoel Pires.

Pires es coordinador del Observatorio de Política Fiscal del Instituto Brasileño de Economía de la Fundación Getúlio Vargas (FGV).

Los índices actuales contrastan con los de años anteriores, ya que en la década de 1970 la tasa de inversiones públicas en Brasil llegó a rebasar el 40%, mientras que en 2010 fue del 22%.

Según el mismo estudio, la tasa de inversiones privadas se modificó en cinco años del 16,85% (2013), al 13,39% en 2018.

Si se tiene en cuenta la composición del indicador, el sector privado pasó a tener un peso aún mayor en las inversiones realizadas en Brasil, cercano al 85%.

La tasa de inversiones del sector público pasó una vez del 19,4% (2013) al 11,8% (2018), aunque luego subió al 15,4% ese mismo año.

Los índices actuales contrastan con los de años anteriores, ya que en la década de 1970 la tasa de inversiones públicas en Brasil llegó a rebasar el 40%, mientras que en 2010 fue del 22%.

Otro estudio de los economistas Marcel Balassiano y Juliana Trece, comparó a su vez las tasas de inversiones en 172 países y regiones en 2018, donde la media fue del 26,2% del PIB, casi el doble del nivel en Brasil. 

Los especialistas constataron de esta manera que del total de países y regiones analizados, 152 tuvieron una tasa de inversión superior a la brasileña.

En comparación con economías emergentes, la tasa de inversiones resultó más del doble que la obtenida en Brasil el año pasado.

Según los autores del informe, revertir esta tendencia es algo fundamental para que la economía brasileña pueda reactivarse y recupere un ritmo de crecimiento más fuerte, para aumentar la generación de empleos.

"Para que la economía sostenga la expansión del PIB cercana al 3% al año a lo largo del tiempo, es necesario que el nivel de inversiones transite al 21% del PIB", destacó en su informe mensual la Institución Fiscal Independiente (IFI), órgano vinculado al Senado brasileño.

"La reactivación de las inversiones ampliaría las posibilidades de crecimiento de la economía brasileña", agregó la IFI.