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Uruguay: Cuestionan la obligatoriedad de la vacuna contra VPH
Lunes, Octubre 3, 2016 - 11:00

El ginecólogo Leonel Briozzo, exjerarca del Ministerio de Salud Publica, aseguró que la medida "estigmatiza a las niñas".

El Observador. La vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) aún es considerada nueva. Las primeras niñas comenzaron a inmunizarse en 2006, por lo que apenas superan los 20 años. El Ministerio de Salud Pública de Uruguay (MSP) tuvo idas y vueltas en los últimos años con respecto a su postura sobre esta vacuna.

Hace cinco años únicamente la ofrecía, y las autoridades de la cartera de ese entonces (Jorge Venegas como ministro y Leonel Briozzo como subsecretario) se negaban a recomendarla por su cuestionada eficacia. La recomendación comenzó recién en 2015.

Sin embargo, el miércoles pasado se dio un gran salto y el MSP anunció que comenzará a ser gratuita y obligatoria para todas las niñas de 12 años a partir de 2017, tanto en las instituciones de salud públicas como privadas.

Briozzo, ahora profesor titular de la clínica ginecotológica de la Facultad de Medicina, cuestionó la decisión a pesar de que asegura que está bien recomendar su utilización. "Alerto que la medida de obligatoriedad no ayuda porque tiene el riesgo de generar una falsa sensación de seguridad", dijo a El Observador.

El VPH, que se contagia de persona a persona por el contacto con la piel, es el principal responsable del cáncer de cuello de útero, que mata a 100 uruguayas cada año. Pero esta enfermedad se comienza a manifestar en mujeres a edades mayores, casi en su totalidad por encima de los 30 años. En los cinco años entre 2009 y 2013 murió solo una uruguaya menor a 25 años por esa causa.

Pero la vacuna contra el VPH no previene este cáncer y solo protege contra dos cepas del virus. Es por eso que las autoridades sanitarias enfatizan en que es necesaria la realización periódica del control con el Papanicolau y la utilización de preservativos durante las relaciones sexuales para evitar la transmisión de este virus y otras enfermedades.

La cartera proyecta incluirla dentro del carné de vacunación con el resto de las vacunas obligatorias. Pero para Briozzo esta medida puede tener el efecto contrario al deseado, que es el aumento de la cobertura para disminuir la circulación del virus, sobre todo en poblaciones con menor acceso a la educación.

"Me preocupa que genere la falsa noción de que con esto se protege, como todos les decimos a nuestros niños cuando los vamos a vacunar: 'Con esto no te vas a enfermar de sarampión'. No es cierto que con la vacuna no vas a tener cáncer", dijo.

"No estoy de acuerdo con que se obligue porque obligar en términos de salud cada vez está más demostrado que tiene patas cortas y educar tiene patas largas. Habría que vacunar con educación más que con la obligación de prevenir dos cepas de las cuatro", agregó.

Estigmatiza a las niñas

Por otro lado, el exjerarca del MSP cuestionó la medida porque considera que "estigmatiza mucho a la niña", ya que la obligatoriedad será solo para las mujeres y no para los varones, que también adquieren el virus y lo transmiten. Además, el virus es responsable de provocar otros tipos de cáncer en los hombres.

"El que hace circular el virus es el varón. Eso está bastante demostrado. ¿Por qué siempre las medidas tienen que ser sobre la niña? Genera la falsa imagen de que la mujer es la responsable de muchos males por su comportamiento sexual, y ese es un pensamiento muy conservador", indicó Briozzo.

La excandidata a la Intendencia de Montevideo y médica Virginia Cardozo también cuestiona la medida. "Declarar obligatoria la vacuna del VPH es un error, ya que carece de evidencia científica suficiente y puede afectar la salud de las mujeres", escribió en su cuenta de Twitter una vez difundida la decisión del MSP.

"Otra vez las mujeres obligadas a someternos a intervenciones sobre nuestros cuerpos que pueden causarnos daño", prosiguió, y consideró necesario que debe evitarse la desinformación y quedar claro que "no es una vacuna contra el cáncer, sino contra un virus".

El director general de la Salud, Jorge Quian, dijo a El Observador que esperan la evaluación de las experiencias que realizan otros países que comenzaron a vacunar a los varones para aplicar la medida en Uruguay en un futuro.

"Empezamos con esta estrategia, pero seguramente en el futuro vamos a tener que dar pasos hacia aumentar la cobertura también a los varones, como lo está haciendo el mundo", dijo el jerarca.
Reconoció que se dice que esta vacuna evita el cáncer de cuello de útero, pero "eso todavía no está demostrado". "De lo que sí hay evidencia suficiente es que con la vacuna se reduce la circulación del virus", acotó.

El VPH es el principal responsable de provocar el cáncer de cuello de útero porque está presente en 98% de los que lo padecen. Sin embargo, Quian aseguró que cada vez hay mayor evidencia de que el virus también está relacionado con otros tipos de cánceres, como el anal o faríngeo, que se dan tanto en mujeres como en hombres.

Comportamiento sexual

La Encuesta Nacional de Adolescencia y Juventud de 2013, realizada por el Ministerio de Desarrollo Social, dejó en evidencia que la edad de iniciación de las relaciones sexuales en los jóvenes uruguayos es en promedio a los 17 años en las mujeres y en los hombres a los 15.

La problemática del embarazo adolescente se mantiene estable desde hace dos décadas, siendo el 17% de los nacimientos totales. Sobre todo el comienzo temprano de las relaciones sexuales y que el embarazo se transforme en la única salida de las niñas se da en los sectores de la sociedad con mayores derechos vulnerados.

Briozzo aseguró que "hay un comportamiento sexual diferente en los jóvenes y adolescentes" con respecto a lo que se daba décadas atrás. Tienen mayor cantidad de parejas sexuales y esto aumenta la posibilidad de adquirir enfermedades de transmisión sexual si no se tienen los cuidados necesarios.

Vacuna controvertida por la eficacia no conocida

La eficacia de la vacuna que protege contra el virus del papilomahumano (VPH), principal factor desencadenante del cáncer de cuello de útero, ha sido fuertemente cuestionada en todo el mundo, ya que las personas se vacunan siendo niñas y el cáncer suele aparecer después de los 30 años. En el 98% de los casos de cáncer de cuello de útero, las mujeres padecen el VPH.
Una de las razones que hace que la efectividad de la vacuna sea cuestionada es que en realidad todavía no se conoce.

Los expertos estiman que tendrá un efecto positivo en el descenso de la incidencia del cáncer de cuello de útero, pero eso lo conocerán cuando las primeras niñas que se vacunaron –que tenían 12 años en 2006– adquieran la edad de cuando suele aparecer la mayoría de los casos de cáncer de este tipo.

"No se sabe todavía cuántos años de efectividad tiene, porque esta vacuna se empezó a utilizar en 2006 y 2007. Hasta ahora tiene una efectividad de 10 años, pero probablemente tenga a más largo plazo", aseguró días atrás el director general de la Salud, Jorge Quian.

Por otro lado, una de las razones por la que los países deciden hacerla obligatoria es para aumentar la cantidad de personas vacunadas y así disminuir la circulación del virus. Argentina es uno de los países donde la vacuna es obligatoria desde hace varios años. Sin embargo, el exsubsecretario de Salud Pública, el ginecólogo Leonel Briozzo, aseguró que esa medida no ha colaborado para elevar la cobertura de la vacunación.

"Hicieron este paso y hoy tienen una cobertura de 25% o 30%, o sea que la obligatoriedad es relativa", dijo.

En el caso de Chile, desde 2014 incorporaron la vacuna contra el VPH y para asegurar la cobertura fueron a vacunar a las escuelas, una campaña similar a la que comenzó a realizar el Ministerio de Salud Pública (MSP) uruguayo el año pasado.

La Organización Mundial de la Salud confirmó en reiteradas ocasiones la seguridad de la vacuna que se utiliza actualmente.

A pesar de que en Uruguay el MSP la recomienda para niñas, la reconocida Sociedad Americana de Cáncer también la recomienda para los hombres y para las mujeres hasta los 26 años, aunque aclaró que entre los 21 y 26 años la eficacia puede ser menor.