Caracas. Los hoteles nacionales habían empezado el año 2010 con buen pie después de haber acusado una baja en la ocupación durante buena parte del año pasado.

De hecho, la Federación Nacional de Hoteles de Venezuela (Fenahoven) ha calculado un aumento del número de habitaciones de más de 20% en Caracas y de 11% en el interior del país, en estos primeros dos meses del año.

Pero la alegría duró poco. El decreto que obliga a las empresas a recortar en 20% el consumo eléctrico ha cambiado las expectativas de recuperación que tenía el sector hotelero.

Este miércoles, Fenahoven y la Asociación Venezolana de Hoteles Cinco Estrellas (Avecintel) se reunieron con representantes de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) para ver la forma en que se va a lograr la disminución del consumo de corriente.

Los hoteles son parte del segmento de altos consumidores y, por tanto, serán objeto de fiscalización para detectar que efectivamente han disminuido el consumo. En caso contrario, sufrirán cortes de luz.

La situación preocupa al gremio hotelero, tomando en cuenta las consecuencias de quedar sin electricidad cuando tienen las habitaciones ocupadas.

Ricardo Cusanno Maduro, director de Fenahoven y presidente de la Asociación de Hoteles de Caracas, comentó que habían pedido a los funcionarios de Corpoelec avisar con tiempo en caso de que se vaya a hacer algún corte por incumplimiento del plan de ahorro.

La Corporación pidió al gremio "imaginación" para buscar la forma de acometer la medida y, de hecho, han comenzado a surgir algunas ideas, que van desde las más sencillas hasta las más complejas.

Una de ellas es mantener apagado buena parte del parque de bombillos en pasillos y lobbies, cambiar los tradicionales por los ahorradores, aunque paradójicamente la importación de estos sea a dólar de 4,30 bolívares fuertes, apagar parte de los sistemas de aire acondicionado y, la más drástica, cerrar pisos de habitaciones.

Rafael Gascón, presidente de Avecintel, considera que lo más importante es notificar al cliente, apenas se presenta en recepción, que se está en una situación de emergencia que obliga a ahorrar energía eléctrica.

Limitar el uso de salones de eventos y banquetes, optimizar los servicios de lavandería así como cerrar más temprano instalaciones como restaurantes son otras acciones que están llevando adelante los hoteleros.

El reto está en conseguir la forma de ahorrar luz sin sacrificar la calidad de servicio.

El directivo de Fenahoven llamó la atención sobre la situación que viven los hoteles del interior del país, donde a los cortes programados se suman los tiempos de espera para el arranque de los equipos de enfriamiento de los sistemas de aire acondicionado.

Tarifas invariables. A pesar de las medidas que tienen que acometer las empresas del ramo, las tarifas de alojamiento se mantendrán sin cambio.

Cusanno Maduro dijo que la disminución del consumo eléctrico debe lograrse sin sacrificar personal, pues así lo establece la inamovilidad laboral.

El sector pide incentivos o la agilización de trámites para la importación de plantas, en vista de que los oferentes locales se encuentran colapsados.

Según Gascón, 95% de los hoteles cinco estrellas no cuenta con aparatos de este tipo, ni siquiera para situaciones de emergencia.

El sector cuestiona que se pretenda medir su consumo con el año pasado, pues a la luz de la recuperación, el consumo será mayor respecto a un período recesivo.

A principios de año, las empresas operadoras de servicios turísticos, incluyendo las de servicio de alojamiento, se reunieron con el entonces ministro de Turismo, Pedro Morejón.

Allí tuvieron la oportunidad de hacer el planteamiento a la luz de la reciente devaluación y su impacto en el sector, sobre todo tomando en cuenta que la mayoría de rubros con los que ellos trabajan pasaron de un tipo de cambio de 2,15 a 4,30.

Como otros sectores de la economía, esperan respuestas del sector oficial sobre sus planteamientos.