Ottawa. Habrá una considerable discusión sobre la crisis en Europa en la reunión de los ministros de Finanzas y banqueros centrales del G-20 esta semana en Busan, Corea del Sur, dijo este lunes un importante funcionario de finanzas canadiense.

El funcionario dijo en una conferencia que los problemas de deuda de la zona euro suman nueva urgencia a la necesidad de los países de diseñar planes creíbles para retirar los extraordinarios estímulos de sus economías el próximo año.

El ministro de Finanzas de Canadá, Jim Flaherty, también planea resaltar en la reunión el hecho de que muchos países están alcanzando sus límites en términos de estímulos fiscales.

La reunión de Busan permitirá a los funcionarios de finanzas preparar el camino para la cumbre de los líderes en junio en Toronto.

Puntos en cuestión. La discusión se focalizará en la reforma financiera, incluyendo una propuesta para imponer un impuesto global a los bancos, y marcará el inicio para detallar las políticas necesarias para equilibrar la economía mundial mientras comienza a crecer de nuevo, aseguró el funcionario.

Por ejemplo, en países de grandes superávits como China, una moneda más flexible ayudaría a impulsar el consumo doméstico, según el funcionario.

Canadá se ha opuesto a las propuestas para una tasa global a los bancos.

Pero el funcionario dijo que Canadá ha recibido un creciente interés por su propuesta de capital contingente, el que requeriría a los bancos mantener una parte sustancial de su capital en valores que podrían ser convertidos en acciones ante una situación de riesgo de quiebra.

Flaherty presentará más detalles de dicha alternativa a sus contrapartes en Busan.

La fuente también dijo que en la reunión del G-20 los funcionarios buscarán hacer progresos en compromisos que los países han tomado para elimiar ineficientes subsidios a los combustibles fósiles.