Puede sonar contradictorio. Ocho países de la OCDE decidieron bajar los tipos de sociedades en la búsqueda de hacer más atractivas sus economías para las empresas. Cabe señalar que la medida se da en un entorno de alto endeudamiento de las empresas.

Sin embargo, el punto más complicado es conseguir que las compañías paguen impuestos en aquellos países donde generaan los beneficios o negocios, situación que se dificulta aún más si estamos hablando de empresas pertenecientes al pujante sector de tecnologías. 

Fernando Fernández, profesor del IE Business School, sostiene que esta medida es adoptada por los países para no quedar fuera de competencia en un mundo cada más globalizado y, a su vez, más endeudado.

Lo invitamos a enterarse de los detalles en el análisis de Fernández.