Buenos Aires. La volatilidad de su economía provoca que Argentina no supere la "trampa de ingresos medios", por lo que estabilizarla es una condición necesaria para que el país logre un desarrollo de calidad con mejores ingresos para la población, afirmó el economista Matías Carugati.

En una entrevista con Xinhua, el experto se refirió a porqué Argentina no supera la "trampa de ingresos medios" y a qué debería ocurrir para sortear esa situación, destacando la innovación como un factor clave para que la economía del país prospere.

"Con una mirada de largo plazo, el estancamiento del crecimiento de Argentina se debe, en gran medida, a una caída en la productividad. Desde la década de 1970, aproximadamente, la economía argentina se vio sujeta a mucha volatilidad. Reformas y contrareformas, shocks externos y malas decisiones de política económica que hicieron desastres a nivel macroeconómico", explicó Carugati.

Para el economista jefe de la consultora Management & Fit (M&F), "la volatilidad del crecimiento y de la inflación en el país son altas en comparación mundial. La incertidumbre asociada a un marco económico muy volátil empuja a las familias y las empresas a adoptar decisiones 'defensivas', lo cual no es óptimo en términos económicos".

"Como dice cualquier libro de texto de economía, crecer de forma sostenida a tasas razonables es imposible si a largo plazo no crece la productividad. Y eso es lo que ocurrió en Argentina", explicó.

Según el Banco Mundial (BM), el PIB per cápita era de US$1.148,6 en 1962, y de US$12.440,3 en 2016. El máximo registro se alcanzó en 2015, cuando el PIB per cápita se estableció en US$13.467,10, de acuerdo con los datos de la entidad.

En el país, tercera economía de América Latina detrás de Brasil y México, el 35% de los trabajadores no están registrados, por lo que carecen de cobertura de la seguridad social. La tasa de desempleo es del 7,2%.

El BM reconoció recientemente que Argentina tuvo el mejor desempeño en la región en reducir la pobreza e impulsar la prosperidad compartida entre 2004 y 2008.

Los ingresos del 40% más vulnerable crecieron a una tasa anual del 11,8%, más rápido que el crecimiento promedio del 7,6%. Esta tendencia se mantuvo, pero disminuyó después de 2008.

Consultado sobre qué debería ocurrir para poder superar la "trampa de ingresos medios", Carugati señaló que "en primer lugar, estabilizar la macroeconomía. Lo que significa bajar la inflación a niveles normales, de menos de dos dígitos, achicar el déficit fiscal, que no es sostenible a largo plazo, y evitar profundos desequilibrios externos".

"En segundo lugar, arreglar la microeconomía. Con esto me refiero a implementar reformas estructurales que hagan más competitiva la economía argentina y que la tornen más atractiva para la inversión", añadió.

Para el analista, "el listado de cosas a reformar es amplio, pero debería arrancarse por la infraestructura, los impuestos, el mercado de bienes, el mercado laboral, el sistema financiero y las normas públicas".

En el país, tercera economía de América Latina detrás de Brasil y México, el 35% de los trabajadores no están registrados, por lo que carecen de cobertura de la seguridad social. La tasa de desempleo es del 7,2%.

Asimismo, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) correspondientes a marzo pasado, la economía argentina creció un 2,9% en 2017, tras la contracción de un 1,8% de 2016, mientras que la inflación superaría este año la pauta oficial del 15%, para llegar al 20% según expertos locales, o a un piso del 19,2%, de acuerdo con el último informe sobre el país del Fondo Monetario Internacional (FMI).

En mayo, el dólar alcanzó aquí su máximo histórico, con una paridad de 25,51 pesos por unidad, para una depreciación del 21% en el mes y del 34% en lo que va de año.

En ese marco, Carugati enfatizó que "el caso argentino es claro en cuanto a la importancia de mantener una macroeconomía sana, políticas económicas consistentes a lo largo del tiempo y sobre todo, sostener instituciones sólidas, donde incluyo desde la división de poderes hasta el respeto a los contratos. Son tres cosas que fallaron sistemáticamente en nuestro país".

Como factores que permitirían un desarrollo de calidad, el analista mencionó a la innovación y el conocimiento.

"La tendencia de las últimas décadas es que el desarrollo económico está más ligado a los servicios y no tanto a la industria tradicional. En este sentido, la innovación y el conocimiento son aspectos clave para expandir servicios dinámicos, que son los que terminan mejorando, y mucho, la productividad de una nación", sostuvo.