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Argentina: el Acuerdo con el FMI
Vie, 08/06/2018 - 15:34

Luis Godoy

Argentina: el Acuerdo con el FMI
Luis Godoy

Luis Godoy es licenciado en Economía de la Universidad de Buenos Aires y posee una maestría en Finanzaz en la Universidad Torcuato Di Tella. Es asesor financiero en Fondo Vision Aconcagua.

El Ministro de Economía, Nicolás Dujovne, y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, en conferencia de prensa anunciaron este jueves un acuerdo stand-by con el Fondo Monetario Internacional, con una duración de 36 meses y un monto de US$50.000 millones, de los cuales el 30% se desembolsará después del 20 de Junio, una vez aprobado por el comité del Fondo. Es un acuerdo que causa sorpresa por el volumen (monto mucho mayor a lo previsto) y por la rapidez con que se hizo.

Sin embargo, estos fondos le permiten a Argentina mayor tranquilidad para financiar su déficit fiscal y los próximos vencimientos de deuda y liberan al país de la necesidad de salir al mercado de deuda internacional si las condiciones no son favorables, producto del incremento de la volatilidad en los mercados mundiales en los próximos 18 meses.

Para nosotros comienza un nuevo plan económico, ya que este acuerdo tiene dos o tres particularidades muy marcadas: el primero y fundamental es el fortalecimiento de la autonomía del Banco Central al liberarlo de asistir al Tesoro como lo venía haciendo hasta ahora. Deja de transferirle fondos y va a terminar recomprando y reduciendo el stock de Lebacs con los fondos que le va a devolver por las letras intransferibles que tenía en su poder. Fijará nuevas metas de inflación, más realistas a partir del 2019, ya que la devaluación de los primeros meses hizo volar por los aires los objetivos actuales (17% para el 2019, 13% para el 2020 y 9% para el 2021) y no participará activamente del mercado cambiario, dejándolo con mayor independencia.

La segunda particularidad es que se centra en la reducción de déficit fiscal a mayor velocidad de lo previsto; en 2018 habrá una meta de reducción del déficit primario del 2,7% del PIB cuando el objetivo inicial era un 3,2%, en 2019, se reduce la meta del 2,2% al 1,3% (ahí se sentirá el esfuerzo que va a hacer el gobierno teniendo en cuenta que va a ser un año electoral), para llegar al 2020 con un déficit primario equilibrado.

Por último, estos US$50.000 millones bajan la necesidad de ir a buscar financiamiento internacional, al menos en los próximos meses. Esto permitirá evitar la incertidumbre en cuestión de tasas que vimos últimamente, cuando comenzaron a incrementarse los retornos de los títulos argentinos. Dará aire y tiempo para continuar con el programa de reducción del déficit fiscal. La reducción de gasto público va a estar dada fundamentalmente por la baja de subsidios, la transferencia hacia las provincias y la reducción de la inversión en obra pública que será reemplaza por los programas de participación público-privado que ya se están licitando.

En este contexto, cuando se mira la sostenibilidad de la deuda pública, vemos que continuamos con un stock de deuda privada en torno al 35%, a partir del 2018, y no debería incrementarse sustantivamente en los próximos años si la Argentina logra crecer.

El país logra nuevamente comprar tiempo para continuar realizando las transformaciones que venía llevando a cabo y cumplir con las expectativas que tiene el mundo de que a Argentina le  vaya bien. Dependerá de las capacidades del gobierno de continuar encaminando la coyuntura en el mediano plazo.

Con la tranquilidad de obtener los recursos para financiar el déficit y el pago de la deuda por los próximos meses, y la magnitud del acuerdo con el FMI, creemos que la posibilidad de ser recategorizado a mercado emergente por el MSCI, el 20 de junio próximo, aumenta sensiblemente. En ese contexto, la corrección que han tenido las acciones argentinas las hacen muy atractivas. Creemos que deberían tener una recuperación importante en el mediano plazo.

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