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Británicos, ¿y ahora qué con el "brexit"?
Jue, 14/03/2019 - 09:32

Bernd Riegert

Grecia: la continuación de la tragedia
Bernd Riegert

Bernd Riegert es periodista de Deutsche Welle.

El debate en la Cámara de los Comunes fue extenso y apasionado. Entretenimiento político en su estado puro, pero lamentablemente con los mismos resultados que en enero. El Parlamento rechazó otra vez el acuerdo del "brexit”. A 17 días de que el divorcio entre en vigor, Gran Bretaña se enfrenta a un salto al vacío, a un abismo político y económico totalmente desconocido. Tanto quienes respaldan el "brexit” como quienes se oponen a él rechazan el acuerdo, que la primera ministra británica y la Unión Europea habían retocado a última hora, con distintos argumentos. Los electores, los partidos, el Parlamento, el Gobierno: todos están divididos. Un país en crisis. La desintegración de la Unión, el Reino Unido de Escocia, Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte, no es algo que se descarte como resultado del impacto del "brexit”.

La UE no ha sido capaz de ofrecer a los británicos una alternativa viable. Eso es también un fracaso del continente y de Bruselas. Los riesgos que enfrenta la Unión Europea ante un "brexit” sin acuerdo son también enormes. Después de todo se va del mercado interno la segunda mayor economía de la UE. Gran Bretaña y la Unión Europea se encuentran innecesariamente ante una trampa autoimpuesta. Si miras esto desde fuera de la UE, solo puedes agarrarte la cabeza y preguntarte cómo pudo pasar. O, como hacen el presidente de Estados Unidos y otros nacionalistas aislacionistas, puedes regocijarte ante el debilitamiento de Europa.

Los sueños de los nacionalistas del "brexit”, ese que decía que el Reino Unido sería liberado de las ataduras imaginarias de la Unión Europea para pronto recuperar su grandeza imperial de antaño, rápidamente chocaron con la realidad. En un mundo globalizado, un país del tamaño del Reino Unido puede hacer poco en la soledad, incluso cuando tenga armas nucleares y un asiento en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Es hora de acabar con este disparate

Aún quedan 17 días para evitar lo peor. El miércoles y el jueves la Cámara de los Comunes votará si habrá "brexit” sin transición o si -al menos- se frena esta locura y se extienden las negociaciones algunas semanas. Sin embargo, la mejor manera de salir de este punto muerto sería que la primera ministra, que hasta ahora se ha mostrado obstinada, tome una decisión llena de valor: Theresa May debería retirar totalmente la solicitud de abandonar la Unión Europea y luego renunciar. Un nuevo jefe de Gobierno podría entonces, con toda calma, sopesar los hechos y comenzar de nuevo una vez que los británicos tengan claro qué quieren realmente. De esta forma se evitaría el perjuicio económico y la señora May se aseguraría un lugar destacado en los libros de historia, aunque por razones distintas a las pensadas inicialmente. La misma primera ministra dejó entrever esa posibilidad por primera vez ante el Parlamento. Se dio cuenta de que fracasó.

Lo más probable, en todo caso, es que la premier siga adelante y pida a la Unión Europea extender las negociaciones. Aunque esta vez se limitó a decir que, si ese fuera el camino, la UE exigirá buenas razones para concederles el favor. No se puede extender el drama así sin más. Un segundo referendo también es una posibilidad. ¿Pero con qué pregunta en el voto?

La Unión Europea terminaría aceptando extender las negociaciones, porque así nadie podría decir que Bruselas resolvió el problema y está claro que, de alguna forma, es responsable del caos previsible al que se enfrentarán los británicos. Shakespeare estaría encantado con todo este enredo. 

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