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Reunión republicana en Tampa
Mié, 29/08/2012 - 11:14

Ana Paula Ordorica

México: nada está escrito en las elecciones
Ana Paula Ordorica

Ana Paula Ordorica es analista político, conduce el programa Frente al País, junto con el periodista Pablo Hiriart, que se transmite todos los días por Grupo Imagen en más de 70 radiodifusoras de México y 20 estaciones en el sur de los Estados Unidos. Adicionalmente es titular del programa Paralelo 23 en ForoTV, Televisa. Es analista habitual de Excelsior, Nexos y Foreign Affairs Latinoamérica, entre otros medios. Es licenciada en Relaciones Internacionales del ITAM, con estudios de Maestría en Historia en la Universidad Iberoamericana.

Esta semana se reúne la crema y nata del Partido Republicano estadunidense en Tampa, Florida. El motivo es su convención nacional que llevará a la nominación formal de Mitt Romney como candidato a la Presidencia y Paul Ryan como su compañero de fórmula, para la Vicepresidencia.

Éste es un rito que llevan celebrando cada cuatro años los republicanos desde 1856, cuando se reunieron por primera vez en Filadelfia. El tema que dominaba esa convención era el sentimiento de que la guerra civil era inevitable.

El Partido Republicano acababa de crearse dos años antes y en esta convención nombró a John C. Freemont como su candidato a la Presidencia.

Freemont era un héroe nacional que acababa de ganar el territorio de California para EE.UU. en la guerra de ese país en contra de México.

Además de confirmar al candidato a la Presidencia y a la Vicepresidencia, las convenciones marcan el fin de las campañas primarias y el banderazo de arranque de la elección general.

En los cuatro días en que se reúnen, los delegados del partido definen y adoptan una plataforma política y buscan mediante ella unificar al partido.

A lo largo de los años, las plataformas han variado, de acuerdo con el clima nacional e internacional. En la primera convención la plataforma enfatizaba la oposición del partido a la poligamia y a la esclavitud. Años más tarde, en la convención de 1920, el tema era el voto de la mujer.

En 1928 destacaba el apoyo del partido a la estricta observancia de la prohibición a la compra, venta y consumo de alcohol. Para 1948, los republicanos manifestaban su apoyo a reconocer a Israel como país y a darle estatus de estado a Hawái, Alaska y Puerto Rico.

Ya en este siglo XXI, la convención del año 2000 trajo el tema del conservadurismo compasivo de George W. Bush. Cuatro años después la plataforma dio un giro de 180 grados cuando el tema más importante para el partido era la lucha en contra del terrorismo.

En la convención que arranca el día de hoy en Tampa con el lema “Un mejor futuro”, la plataforma republicana se ve dominada por temas de la ultraderecha. Fuera el centro, parece aceptar Romney.

Desde la prohibición al aborto, aun en casos de violación; el rechazo a matrimonios entre personas del mismo sexo, la primera pregunta que me ha generado la plataforma republicana es, ¿por qué insiste Romney en salirse del mensaje más importante para los electores ahora: la economía?

A partir de que comenzó a circular este previo de la plataforma, los medios no han dejado de mencionar esta dureza de la ultraderecha estadunidense. ¿Por qué no mejor enfocarse en la economía? ¿Por qué no obliga Romney a Obama a que ése sea el tema de esta campaña? La respuesta parece ser que los errores de Romney y su equipo comienzan a ser más una constante que la excepción.

En esta convención me parece que veremos el extremismo de los republicanos y su unión detrás de la ultraderecha. Algo que se antoja muy difícil para entusiasmar a los independientes a votar por Mitt Romney en noviembre.

*Esta columna fue publicada originalmente en Excelsior.com.mx.

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