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En épocas de incertidumbre y volatilidad, el CFO
Mié, 31/01/2024 - 12:00

Segundo Capristán

Segundo Capristán
Segundo Capristán

Gerente de Finanzas y Relación con Inversionistas de Arca Continental Lindley

Durante mis clases en una especialización de Tesorería Corporativa durante los años 2018 y 2019, me era muy difícil incorporar en mis alumnos algunos conceptos de riesgos de devaluación y liquidez. Eran años donde el sol peruano era de lejos la moneda más estable de la región, la inflación estaba dentro del rango meta (entre 1% y 3%), las divisas del país eran las más altas en función al PIB, el nivel de deuda el menor en la región y además con un sistema financiero muy líquido y sólido. Era difícil en ese escenario pensar que podría haber cambios abruptos en el tipo de cambio o en la liquidez para tomar financiamiento, por lo tanto, lograr interiorizar que estos riesgos son permanentes no era tarea fácil.

Como todos recordamos, en el primer trimestre de 2020 llegó la pandemia y con ella, la incertidumbre total de los mercados. No se sabía que proporciones podría tomar la "nueva realidad", no había cura a la vista, la creación de las vacunas podría tomar años, la gran mayoría de negocios cerrados, no se sabía cuanto tiempo podía durar el encierro y todos los momentos de zozobra que recordamos, como si estuviéramos siendo protagonistas de una de las mejores obras de Hitchcock. Esta fue una gran lección para todos, pero sobre todo, fue una demostración de que absolutamente todo puede cambiar de un momento a otro.

Es en este contexto que la gestión financiera toma más relevancia, en particular en tiempos más recientes donde el financiero se ha vuelto en la verdadera pieza clave de los negocios, al ser quien ayuda a la empresa a generar más valor por medio de una gestión de riesgos y al haberse convertido en el principal soporte de todas las áreas del negocio.

Como sabemos la función del CFO es generar valor, hacer crecer el valor del negocio, del precio por acción mejorando la rentabilidad y el retorno al accionista, en ese sentido desarrollar la gestión financiera con un enfoque de gestión de riesgos permite a los negocios optimizar los resultados mediante un blindaje ante el impacto negativo que eventos inesperados puedan tener sobre sus operaciones y sobre la continuidad del negocio. 

Una adecuada gestión de riesgos representa tener una seria de políticas que permitan mitigar impactos en todos los aspectos. En cuanto a la liquidez, entre otras, mantener un nivel de caja mínimo y pertinente para el tipo de negocio, mantener líneas de crédito disponibles y aseguran sus flujos (al menos de forma parcial) en moneda dura, para estar preparados ante eventos de iliquidez. 

La diversificación de las inversiones es otra característica de esta gestión que considera, no solo evitar poner los huevos en la misma canasta, sino que evalúa cuales son las mejores canastas por medio de la evaluación de la calificación de riesgo de sus opciones de inversión.

Las empresas que se manejan bajo este esquema, tienen también una política de cobertura de riesgos ante el tipo de cambio y el precio de los commodities (ya sea que estos puedan afectar sus costos o sus ingresos) para no sufrir los impactos de la volatilidad de sus precios en el mercado y para tener predictibilidad de sus flujos de caja.

Una adecuada gestión de riesgos toma en consideración la estructura financiera del negocio, no se expone a tasas variables en exceso y establece el mix de monedas que sea el óptimo para el financiamiento, considerando el tipo de negocio en el que desarrolla sus operaciones y el momentum del negocio (crecimiento, expansión, madurez, etc).

Es por esta gestión de riesgos y por haberse consolidado como business partner de todas las áreas operativas, que los negocios se apalancan cada vez más en la gestión del CFO y es por ello que, en los últimos años vemos muchas empresas, no financieras, que tienen como gerentes generales a sus ex directores financieros.

Es por eso que, en los momentos de más incertidumbre y volatilidad, un nivel desarrollado de gerencia financiera hace la diferencia en como las empresas pueden sobrellevar los eventos inesperados que siempre van a suceder, con mayor o menor intensidad. Las políticas de protección, cobertura, mitigación de riesgos, nos dan la protección para reducir significativamente los impactos negativos que podrían tener dichos eventos, protegiendo el patrimonio del negocio y, lo más importante, generando valor para los accionistas.

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