Londres. Los mercados de acciones globales se estabilizaban este martes, tras desvanecerse una ola temprana de ventas y mientras los futuros de Wall Street lograban un sólido repunte tras la fuerte liquidación que se dio en la víspera por temor a la propagación del coronavirus.

Las acciones europeas se apuntaron este lunes su mayor pérdida diaria desde junio de 2016, ya que la preocupación en torno a la propagación del nuevo virus más allá de China afectaba a los mercados globales y al apetito por el riesgo.

No obstante, el índice paneuropeo STOXX 600 avanzaba un 0,6% en las primeras operaciones en Londres, con una mejora similar de los papeles en Italia tras el desplome del 5,4% del lunes. Italia está enfrentando el peor brote de coronavirus en Europa.

El índice mundial de MSCI, que incluye acciones de 47 países, cedía un 0,16%, recortando pérdidas iniciales cuando los mercados asiáticos estaban abiertos. La medición sufrió el lunes su mayor declive diario en dos años.

Los futuros E-Mini del índice S&P 500 repuntaban un 0,7%, recuperando parte de la abrupta caída del 3,35% que experimentó el índice de liquidez durante la noche.

El índice de volatilidad VIX, conocido también como la "medida del miedo" de Wall Street, perdía 2,2 puntos, a 22,8, lejos de los máximos tocados el lunes, no vistos desde enero de 2019.

Más temprano en Asia, el golpeado mercado surcoreano logró avanzar un 0,6%, ayudando a la recuperación del índice amplio de MSCI de acciones de Asia-Pacífico excluyendo Japón, que operaba estable. El Nikkei japonés cayó un 3,4%, mientras que el índice de acciones destacadas de Shanghái bajó un 1,6%.

La cifra de muertes por el coronavirus ascendió a siete en Italia el lunes y varios países de Oriente Medio se enfrentaban a sus primeras infecciones, aumentando el temor a una pandemia.

La fuerte apuesta por los bonos dejó el rendimiento de los papeles del Tesoro estadounidense a 10 años en el 1,39%, acumulando un desplome de casi 20 puntos básicos en solo tres sesiones. Los retornos se acercaban rápidamente a su mínimo histórico del 1,321% tocado en julio de 2016.

En las divisas, el euro se apreciaba levemente desde recientes mínimos de tres años, cotizando en 1,0862 dólares, mientras que su par estadounidense cedía un 0,06%, a 110,64 yenes, lejos de su cota más elevada en 10 meses, de 112,21.

Frente a una cesta de seis destacadas monedas, el billete verde perdía un 0,16%, a 99,202.

En las materias primas, el oro entró en territorio de toma de beneficios tras tocar un pico de siete años durante la noche, y caía un 0,9%, a 1.645,57 dólares la onza. El petróleo bajaba levemente tras las fuertes pérdidas de la víspera.