Nueva York. Wall Street se derrumbó este jueves, por el temor del mercado a una segunda ola de infecciones del coronavirus y tras el sombrío panorama económico que presentó la Reserva Federal.

Los tres principales índices del mercado perdieron más del 5%, en su peor día desde mediados de marzo cuando las plazas bursátiles cayeron en picada debido a las medidas de confinamiento para contener la pandemia. El Nasdaq terminó con una racha de tres días seguidos marcando cierres récord.

Los 11 mayores sectores del S&P 500 perdieron desde cerca de 4% hasta más del 9%.

"Todo está a la venta", dijo Tim Ghriskey, estratega de inversión jefe de Inverness Counsel en Nueva York. "Hay temor cuando estamos cerca de un máximo".

Las muertes por COVID-19 en Estados Unidos podrían alcanzar las 200.000 en septiembre, un lúgubre resultado de la reapertura de la economía en el país antes de llevar a un nivel controlable el aumento de nuevos casos, de acuerdo a un importante experto en salud.

En la conclusión el miércoles de su reunión de política monetaria de dos días, la Fed divulgó su primer panorama de la era de la pandemia, después del cual el presidente del banco central, Jerome Powell, advirtió de un "largo camino" para la recuperación.

Datos parecieron respaldar las sombrías proyecciones de la Fed, con los pedidos iniciales de seguros por desempleo aún en más del doble de su punto álgido en la Gran Depresión y las solicitudes continuas en un abrumador nivel de 20,9 millones.

El Promedio Industrial Dow Jones perdió 1.861,82 puntos, o un 6,9%, a 25.128,17 unidades; el S&P 500 bajó 188,04 puntos, o un 5,89%, a 3.002,10 unidades. El Nasdaq Composite cedió 527,62 puntos, o un 5,27%, a 9.492,73 unidades.

Los bancos, sensibles a las tasas de interés, cayeron después de que la Fed indicó que la tasa de fondos federales permanecería cerca de cero al menos hasta el 2022.

Mientras, las firmas de viajes -dentro de las más golpeadas por los confinamientos- cayeron con fuerza.

Boeing Co pesó sobre el Dow Jones tras hundirse un 16,4% después de que su principal proveedor, Spirit AeroSystems Holdings Inc, anunció un despido de 21 días para los trabajadores que están haciendo labores de producción y apoyo al programa del Boeing 737.