Ciudad de México. El Grupo de los Veinte (G20) ha probado "con creces" ser un mecanismo de diálogo eficaz para enfrentar las adversidades de la economía global, afirmó la directora de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y "sherpa" ante el grupo, la mexicana Gabriela Ramos.

"Ha cumplido con creces el G20, como que las naciones decidieran no adoptar prácticas proteccionistas en el momento de la gran crisis (2008-2009), aprendiendo de lo que sucedió en la década de 1930, y eso ha sido muy positivo", dijo en una entrevista con Xinhua.

Además, continuó, "el G20 ha estado abordando temas muy importantes de la economía internacional que siguen realmente siendo fundamentales como la regulación financiera".

Consideró, no obstante, que todavía hay temas complicados para abordar en el seno del grupo, como el comercio o el cambio climático, de cara a la próxima reunión de líderes de Argentina.

"El G20 tiene como respaldo muchas agendas que ya ha trabajado, como el empleo, la educación, temas de género, agricultura, alimentos y desarrollo, así que en todos estos grupos de trabajo ya tiene algunas cosas 'entregables' que van a ser importantes", dijo la directiva.

En lo que toca a América Latina, Ramos consideró que los países de la región han avanzado en acortar distancias entre ellos y con otros países avanzados. Esto, en su opinión, ha contribuido a mantener una especie de unión en el espíritu del G20

A su juicio, "la única cuestión es cómo abordamos los temas difíciles, pero en el mundo en el que estamos qué bueno que existe el G20, qué bueno que se van a reunir y qué bueno que van a seguir conversando y que no se han roto las discusiones ni se han desvinculado del grupo".

El G20 se conformó en 1999, pero cobró relevancia tras la profunda crisis financiera de 2008-2009, que colapsó la economía global y que llevó a los líderes a concentrarse en buscar mecanismos de defensa a través de reuniones que incluyeron a ministros y gobernadores de los bancos centrales.

Ramos, "sherpa" de la OCDE ante el G20 desde hace una década, dijo que los primeros encuentros de la agrupación en Washington, Londres y Pittsburgh tras la crisis financiera mostraron su valía por las decisiones que se adoptaron para evitar lo peor de la turbulencia, estimular las economías y "salvar" el sistema financiero.

En el historial del grupo, consideró que el papel de China ha sido destacado y recordó que, cuando el país asumió la presidencia pro tempore del G20 en el 2016, introdujo el tema de la innovación como un valor agregado.

"China tuvo una exitosa presidencia, introdujo el tema de la innovación, temas estructurales muy importantes, y ayudó a que el G20 no solo fuera una institución que solo estuviera viendo mercados financieros", dijo la experta.

En lo que toca a América Latina, Ramos consideró que los países de la región han avanzado en acortar distancias entre ellos y con otros países avanzados.

Esto, en su opinión, ha contribuido a mantener una especie de unión en el espíritu del G20, sobre todo gracias al esfuerzo este año de la presidencia argentina.

"Argentina ha tratado de avanzar en un contexto muy complicado porque en un momento en el que hay aranceles entre los propios miembros del G20 y hay desacuerdos en temas de cómo abordar el cambio climático, creo que lo más importante es preservar este espíritu de grupo que tiene el G20", indicó.

En su opinión, "el tema es cómo todos podemos contribuir, cada quien desde su perspectiva, a que el G20 se siga constituyendo como un lugar en el que se toman buenas decisiones".

Con miras a la próxima reunión en Buenos Aires, el 30 de noviembre y 1 de diciembre, Ramos comentó que el mundo está atravesando por una fase complicada, con un marcado rechazo al multilateralismo, aunque podrían salir resultados positivos.

"Estamos en un mundo complicado, estamos en un mundo en el que los acuerdos multilaterales no son sencillos, estamos en un mundo en el que hay un rechazo al multilateralismo, en donde la cooperación internacional está puesta en juicio y en donde tienes el incremento de las desigualdades", indicó.

"No voy a echar campanas al vuelo, pero al final del día en este contexto el hecho de que todos los países asistan y que Argentina haya manejado una agenda de colaboración, buscando los espacios en donde puede haber menos controversia, creo que es positivo para esperar momentos mejores", concluyó.