Managua. Empresarios de Nicaragua agrupados en el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) aseguraron hoy que recurrirán por la vía judicial contra la recién creada Empresa Nicaragüense de Importaciones y Exportaciones (ENIMEX) porque temen que compita en forma ventajosa contra la empresa privada local.

El presidente del COSEP, José Adán Aguerri, en declaraciones a la prensa aseguró que recurrirán por la vía judicial contra la creación de ENIMEX, por considerar que podría ser utilizada para atentar contra la empresa privada del país, que hasta abril pasado era un firme aliado del gobierno que encabeza el líder sandinista, Daniel Ortega.

"Vamos a trabajar con los recursos que nos permite la ley contra la creación de ENIMEX" declaró Aguerri a la prensa local.

ENIMEX, fue creada el martes con amplio respaldo de los diputados de la bancada mayoritaria del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), cuyos legisladores consideran que fortalecerá las transacciones de bienes, mercancías, productos y servicios en general.

Aguerri declaró a medios de prensa que tanto los empresarios agrupados en el COSEP, como los dirigentes de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), han expresado preocupación en torno que la nueva empresa ENIMEX,  acapare el comercio exterior y termine asfixiando al sector privado.

Aguerri dejó claro que tiene pocas expectativas sobre una posible resolución de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) a favor del recurso jurídico elevado a su consideración por los empresarios nicaragüenses, por la nula independencia entre los poderes del Estado.

"Ya sabemos cómo funcionan las cosas cuando hay una decisión del Ejecutivo, la Corte Suprema va a rechazar ese recurso", dijo

La empresa privada nicaragüense fue, en la última década, un firme aliado del gobierno que encabeza el presidente, Daniel Ortega, pero dicha alianza se rompió en abril pasado, luego que el Gobierno de Ortega intentara aprobar un paquete de reformas al sistema de la seguridad social.

Las enmiendas a la seguridad social, pretendían aumentar las contribuciones de los afiliados activos al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y reducir las pensiones de los jubilados en un 5%, pero el rechazo generalizado obligó al gobierno a derogar la medida.

El Gobierno nicaragüense utilizó a fuerzas especiales de la Policía Nacional para reprimir las protestas contra las reformas a la seguridad social, creando un clima de inestabilidad social que ha afectado el crecimiento económico del país.

Una misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) que recientemente evaluó la economía nicaragüense urgió al gobierno de Nicaragua a buscar un acuerdo político con todos los sectores de la vida nacional para evitar un mayor desplome económico y garantizar la confianza de inversionistas locales y extranjeros.

De acuerdo a las consideraciones de la misión técnica del FMI, el actual período de inestabilidad política en el país provocará la caída de un 4% del Producto Interno Bruto (PIB), hecho que puede ser superado si el Gobierno del presidente Ortega logra un acuerdo político con sectores sociales y políticos del país.