Lima.- El presidente de los países miembros del Comité para el Manejo del Calamar Gigante del Pacífico Sur (Calamasur), Alfonso Miranda, proyectó que las exportaciones peruanas de productos elaborados en base a este molusco alcanzarían los US$500 millones en todo el 2018.

“Es la primera especie de consumo humano con valor agregado del país y la que más trabajo da el sector pesquero”, afirmó.

Asimismo, indicó que el consumo nacional de la pota o calamar gigante se sigue incrementando en los sectores populares.

Miranda Eyzaguirre refirió que en el Océano Pacífico Oriental se extraen aproximadamente un millón de toneladas de Calamar Gigante (Dosicidus Gigas), de las cuales el Perú posee el 45% de dicho recurso marino.

Conservación. Recientemente los países miembros del Calamasur (México, Ecuador, Perú y Chile) plantearon en Santiago de Chile una serie de medidas a fin de hacer sustentable el manejo del recurso marino en nuestra región y buscar posiciones conjuntas para afrontarlos.

El titular del Calamasur señaló que se presentan situaciones impredecibles respecto a su localización y densidad, por lo que planteó al Instituto del Mar del Perú (Imarpe) un exhaustivo estudio en nuestro país, como también por la Organización Regional de Ordenación Pesquera - Pacífico Sur (Orop-ps).

“Se estima que las capturas de calamar gigante en el Pacífico Sur pueden llegar a ser hasta un millón de toneladas, aunque no se puede precisar la cifra real por la presencia de flota de países asiáticos cuyas capturas podrían no ser declaradas ni reportadas”, dijo.

El calamar gigante tiene un ciclo de vida corto con una longevidad máxima de dos años y se detecta la presencia de al menos dos generaciones simultáneamente, tiene una alta tasa de crecimiento alcanzando grandes tallas de 97 centímetros de longitud de manto y 37 kilos de peso entero y, es una especie particularmente carnívora.

Pesca ilegal. En reciente reunión anual del Calamasur en la capital chilena, se unió como país miembro México, y se analizó las brechas del conocimiento sobre la biología  del recurso, las deficiencias en el intercambio de datos entre los países y la falta de un modelo acordado de evaluación de la población de calamar.

“Nos preocupa que la falta de monitoreo y control de la flota en aguas internacionales, aliente la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. El aspecto más delicado es el enfrentamiento a la competencia desleal de la flota de aguas distantes provenientes de China, Taiwán y Corea del Sur”, dijo Miranda.

En la reciente cita anual del Calamasur, se eligió también a David Epstein Waisman como delegado de la industria peruana ante el referido comité y a Roberto Rumiche como delegado de la pesca artesanal potera.