Londres. El plan de un grupo de diputados británicos por evitar un Brexit sin acuerdo ganaba fuerza este miércoles después de que el opositor Partido Laborista dijera que era muy probable que apoye dicha propuesta en el Parlamento.

La fecha oficial prevista para que Reino Unido abandone la Unión Europea está fijada a las 2300 horas GMT del 29 de marzo, pero aún no se ha aprobado un acuerdo sobre cómo se llevará a cabo la escisión.

La primera ministra, Theresa May, busca acabar con el impasse luego de la derrota que sufrió la semana pasada su propuesta, negociada durante dos años, para una salida ordenada con estrechos vínculos post-Brexit con la UE. Dicha derrota acerca la posibilidad de una separación sin acuerdo.

Algunos legisladores británicos han propuesto una medida insólita al tratar de arrebatar el mando del Brexit al Gobierno, para evitar un divorcio sin acuerdo -posibilidad que consideran desastrosa para la economía.

Mientras sigue la cuenta, se plantean diversas opciones para la quinta economía más grande del mundo, entre ellas un Brexit sin acuerdo, un acuerdo de última hora, unas elecciones anticipadas o un retraso en el Brexit.

Es muy probable que el Partido Laborista respalde ese intento: una enmienda que propuso la laborista Yvette Cooper que si se aprueba le daría a May hasta el 26 de febrero para que el Parlamento dé luz a un acuerdo o se enfrentaría a una votación parlamentaria para retrasar el Brexit.

"Yvette Cooper ha presentado una enmienda que me parece sensata", dijo a la BBC John McDonnell, el segundo hombre más poderoso del Partido Laborista.

Cuando se le preguntó si el Partido Laborista apoyaría la enmienda, dijo: "Es muy probable".

La libra esterlina subió tras la noticia a un máximo de dos meses, en US$1,3005.

Mientras sigue la cuenta atrás de los dos últimos años y medio para la salida del Reino Unido de la UE, se plantean diversas opciones para la quinta economía más grande del mundo, entre ellas un Brexit sin acuerdo, un acuerdo de última hora, unas elecciones anticipadas o un retraso en el Brexit.

May ha dicho que frustrar el Brexit con un nuevo referéndum sobre el asunto pondría en peligro la cohesión social porque socavaría la fe en la democracia británica, mientras la policía ha advertido de que la actual atmósfera "febril" podría explotar en los grupos de extrema derecha.