Londres.- La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea ha entrado en el caos después de que se fuera al traste la estrategia de la primera ministra Theresa May, que ha quedado bajo la presión de sus rivales políticos para un Brexit sin un acuerdo, convocar elecciones o forjar un divorcio mucho más suave.

Después de una de las semanas más tumultuosas en la política británica desde el referéndum de 2016, todavía no se sabía cómo, cuándo o incluso si el Reino Unido dejará el bloque al que se unió hace 46 años.

Una tercera derrota del acuerdo de divorcio de May, después de su promesa de renunciar si se aprobaba, dejó a una débil líder ante la peligrosa crisis del Brexit, el movimiento más importante del Reino Unido desde la Segunda Guerra Mundial.

El parlamento votará diferentes opciones sobre el Brexit el lunes y después, May podría intentar una última jugada para volver votar su acuerdo el martes en el parlamento.

"No hay opciones ideales disponibles y hay muy buenos argumentos en contra de cualquier posible resultado en este momento, pero vamos a tener que hacer algo", dijo el Secretario de Justicia David Gauke, que votó en el referéndum de 2016 para permanecer en la UE.

"La primera ministra está reflexionando sobre cuáles son las opciones, y está considerando qué puede pasar, pero no creo que se hayan tomado decisiones", dijo a la BBC TV.

Muchos en el partido de May, sin embargo, han perdido la paciencia. El periódico The Sun informó que 170 de sus 314 legisladores conservadores le habían enviado una carta para exigir que Brexit se llevara a cabo en los próximos meses, con o sin acuerdo.

El Reino Unido debía abandonar la UE el 29 de marzo, pero el estancamiento político en Londres obligó a May a pedir un retraso al bloque. Actualmente, el Brexit se llevará a cabo a las 2200 GMT del 12 de abril, a menos que a May se le ocurra otra opción.

"ES UN DESASTRE"

La laberíntica crisis del Brexit ha dejado al Reino Unido dividido: los partidarios de del Brexit y loa de la UE se manifestaron en Londres la semana pasada. Muchos en ambos lados se sienten traicionados por una elite política que no ha logrado demostrar su liderazgo.

El Parlamento votará el lunes alrededor de las 1900 GMT sobre una serie de alternativas seleccionadas por el portavoz John Bercow a partir de nueve propuestas presentadas por los parlamentarios, que incluyen una salida sin acuerdo, evitar una salida sin acuerdo, una unión aduanera o un segundo referéndum.

"Claramente vamos a tener que considerar muy cuidadosamente la voluntad del parlamento", dijo Gauke.

Sin una mayoría aún en la Cámara de los Comunes para ninguna de las opciones, se ha especulado que se podrían convocar unas elecciones, aunque la votación sería impredecible y no está claro quién guiaría a los conservadores.

El Sunday Times dijo que el jefe de los medios de comunicación de May, Robbie Gibb, y su asesor político, Stephen Parkinson, estaban presionando para unas elecciones contra la voluntad de su jefe en el parlamento, Julian Smith.

El vicepresidente del Partido Conservador, James Cleverly, dijo que no estaban planeando elecciones. Pero el líder adjunto del opositor Partido Laborista, Tom Watson, dijo que su partido estaba en modo electoral.

La portavoz de asuntos exteriores de los laboristas, Emily Thornberry, dijo que podría intentar pedir una moción de confianza contra el gobierno de May.

"No sabemos si ella seguirá siendo primera ministra, si vamos a conseguir a alguien más, quién será esa otra persona, es un desastre", dijo Thornberry.

Los opositores del Brexit temen que haga que Gran Bretaña sea más pobre y divida a Occidente frente a la presidencia no convencional de Donald Trump en Estados Unidos y la creciente fortaleza de Rusia y China.

Los partidarios de Brexit dicen que si bien el divorcio puede traer cierta inestabilidad a corto plazo, a largo plazo permitirá al Reino Unido prosperar si se lo libera de lo que se considera un intento fallido de unidad europea.