Londres. La primera ministra británica, Theresa May, dijo este jueves que en la votación de la semana que viene sobre su acuerdo con la UE para el Brexit los legisladores del país se enfrentan a la siguiente decisión: validar su pacto, que el país abandone el bloque sin acuerdo o incluso que se revierta el Brexit.

May dijo que estaba hablando con los diputados sobre la posibilidad de otorgarle al Parlamento un papel más importante en el hipotético escenario de que sea necesario activar el plan de salvaguarda para Irlanda del Norte, aunque dio pocos detalles.

May aseguró también que algunos en el Parlamento tratan de frustrar el Brexit y que no creía que otro referéndum sobre el proceso de salida fuera el camino correcto.

"Hay tres opciones: una es dejar la Unión Europea con un acuerdo... las otras dos son que nos vayamos sin un acuerdo o que no tengamos Brexit", dijo May a la radio de la BBC.

"Está claro que hay personas en la Cámara de los Comunes que quieren frustrar el Brexit (...) y anular el voto de los británicos, y eso no está bien", agregó.

May evitó repetidamente preguntas sobre si retrasará la votación del 11 de diciembre, pero insinuó posibles concesiones en el acuerdo sobre Irlanda del Norte.

"Hay preguntas sobre cómo se tomarían las decisiones en una aplicación de la salvaguarda, porque no es un proceso automático", sostuvo.

Cuando se le insistió sobre un "Plan B" si su acuerdo fuera rechazado, no respondió directamente a las preguntas.