Lima.- Desde el Gran Mercado Mayorista de Lima (GMML) de Santa Anita, el ministro de Agricultura y Riego de Perú, Jorge Montenegro, comprobó el normal abastecimiento de alimentos al mayor centro de abastos de la capital, lo que permite garantizar el suministro de productos de primera necesidad a los consumidores y a los mercados minoristas.

“No hay desabastecimiento de alimentos más bien, en los últimos días el suministro de productos al mercado (Santa Anita) y Mercado de Frutas No. 2 ha sido normal y fluido, donde se ha reportado un ingreso promedio de entre 8.000 a 10.000 toneladas de alimentos diarios. El 60% son frutas y el resto 40% verduras y hortalizas”, señaló.

Por ejemplo, este domingo ingresaron al GMML 6.762 toneladas de productos de primera necesidad, destacando los mayores accesos de papa (1,585 toneladas); limón (718 toneladas); cebolla (630 toneladas); choclo (439 toneladas), entre otros.

Los productos que bajaron de precio en comparación a este sábado, se resaltan: camote amarillo de 0,84 a 0,76 céntimos el kilogramo; ají amarillo de 2,84 a 2,65 soles; haba verde serrana de 1,08 soles a 1,05 soles el kilogramo, entre otros.

“Vemos que los precios son estables y los productos al alcance de amas de casa”, puntualizó el ministro acompañado en el GMML por el alcalde de Lima, Jorge Muñoz.

El ministro expresó que desde el 1 de marzo a la fecha, han ingresado al mercado mayorista 107.000 toneladas de alimentos, volumen suficiente para atender a los compradores.

“Por eso, estamos aquí para verificar y constatar el flujo normal de camiones con alimentos, lo que demuestra pleno abastecimiento, y no hay lugar a la especulación”, acotó.

Indicó que en marzo se inició la temporada de cítricos, como limón, naranjas, mandarinas y otros, que proveen de vitamina C para robustecer las defensas del organismo.

Combatir la especulación. En tal sentido, el ministro Montenegro expresó que el abastecimiento de alimentos está garantizado e invocó a los comerciantes a no especular con el precio de los productos, debido a que los mercados cuentan con suficiente stock para atender la demanda de alimentos de las amas de casa a precios justos.

Además, el ministro recordó que el sector Agricultura ha puesto a disposición del consumidor herramientas tecnológicas para conocer en tiempo real el precio de los productos, a fin de poder luchar contra la especulación. Por ejemplo, se cuenta con el Agrochatea, que informa diariamente la evolución de los precios.

También la ciudadanía tiene el aplicativo “Mi caserita”, que contiene información de precios minoristas interdiario de los principales mercados emblemáticos de Lima Metropolitana y cuyo aplicativo para Android, el ciudadano lo puede descargar desde el playstore de manera gratuita.

“Desde el Minagri hacemos seguimiento permanente del comportamiento de precios y abastecimiento a través de especialista de la Dirección de Estadística Agraria desde las 3 de la madrugada, durante todos los días de la semana, a fin de prestar información oportuna y veraz a los consumidores”, subrayó.

Asimismo, el ministro del sector resaltó el lado favorable de la situación, debido a que el mayor abastecimiento a los mercados está beneficiando a los pequeños productores de agricultura familiar, que provee de más del 70 por ciento de los alimentos a los consumidores del país.

Resaltó las perspectivas de la agricultura en este año que proyecta cerrar con un crecimiento de 4%, cuando el año pasado se obtuvo un aumento de 3.7%.

Medidas adicionales. En otro momento de su exposición, el ministro Montenegro, recalcó las medidas adoptadas por el Gobierno para enfrentar la presencia del coronavirus (Covid-19) en el país, como la suspensión de los vuelos provenientes de focos de infecciosos de la pandemia en Europa, así como la transferencia de recursos a los Gobiernos regionales y locales, el plan de salubridad e higiene en centros educativos, entre otras.

Pero el responsable del Minagri adelantó que el Ejecutivo evalúa la adopción de medidas adicionales de control, pero hizo una nueva invocación a aplicar medidas de salubridad para impedir el contagio en centros de labores, y evitar la asistencia a reuniones públicas, sino más bien, permanecer en sus domicilios con sus familias.