Londres. La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, nombró este viernes a Stephen Barclay como nuevo ministro para el "brexit”, tras la renuncia de Dominic Raab.

Barclay, de 46 años, se desempeñaba hasta ahora como secretario de Estado de Salud y Cuidados Sociales y votó a favor de la salida de Reino Unido de la Unión Europea en el referéndum de 2016.

El rol del nuevo ministro estará más bien centrado en la preparación de los asuntos internos de Reino Unido de cara al "brexit” y a las negociaciones con el Parlamento, mientras que la premier May se dedicará personalmente a coordinar los últimos diez días de negociaciones con Bruselas, donde se decidirá el marco del futuro de las relaciones entre el bloque y Londres.

"Barclay tendrá un rol doméstico”, dijo el portavoz de la primera ministra en referencia al papel que jugará el reemplazante de Raab, quien renunció como ministro para el "brexit” por sus desacuerdos con los puntos pactados con Bruselas para la salida de Reino Unido.

Barclay fue director de un banco, trabajó en el Tesoro británico y se desempeñó como abogado en una compañía de seguros. Desde 2010 es miembro del Parlamento para North East Cambridgeshire.

Barclay, hasta ahora, carece de un perfil público y es más bien desconocido para los votantes.

Aprobados por la reina. Con Barclay ya son tres las personas que han ocupado el cargo de ministros para el "brexit”, tras David Davis y el ya mencionado Raab.

Anteriormente, Barclay fue director de un banco, trabajó en el Tesoro británico y se desempeñó como abogado en una compañía de seguros. Desde 2010 es miembro del Parlamento para North East Cambridgeshire en un asiento del Partido Conservador.

Downing Street también confirmó que Amber Rudd, antigua titular de Interior, regresa al Ejecutivo para ocupar la cartera de Trabajo y Pensiones que dejó libre Esther McVey al dimitir este jueves.

La reina Isabel II ha aprobado ambos nombramientos un día después de que Raab y McVey se sumaran a una serie de renuncias de altos cargos en el Ejecutivo británico en protesta por un acuerdo sobre el "brexit" que, en su opinión, mantendrá al Reino Unido demasiado ligado a las estructuras comunitarias tras la ruptura.