Londres. La primera ministra británica, Theresa May, sufrió duros reveses este martes, al comienzo de un debate de cinco días sobre sus planes para abandonar la Unión Europea que podría determinar el futuro del Brexit y el de su gobierno.

La Cámara de los Comunes aprobó por mayoría la moción que acusa al Gobierno de "desacato" al Parlamento por no haber publicado todo el análisis legal recibido sobre el acuerdo del brexit, como le exigía un mandato anterior.

En una decisión calificada como sin precedentes por los medios de comunicación, 311 diputados votaron a favor de impulsar un proceso contra el Ejecutivo, contra 293 parlamentarios que votaron en contra.

La decisión de los honorables considera que no fue suficiente el informe resumido ofrecido este lunes ante la cámara por el abogado general del Estado, Geoffrey Cox.

"Esto será solo un momento de oportunidad si (...) podemos hallar una forma de aprobar un Brexit que vuelva a reunificar a nuestro país", dijo a los legisladores tras sufrir las dos derrotas.

“El ejecutivo se está negando deliberadamente a cumplir una orden vinculante de esta cámara”, había declarado el diputado laborista Keir Starmer, autor de una moción.

Los diputados quieren leer el informe completo antes de votar sobre el acuerdo para la salida de la UE y la futura relación bilateral, lo que se votará el próximo 11 de diciembre.

La moción, que conmina al Gobierno a publicar el análisis completo de Cox, fue presentada por el Partido Laborista, el Partido Nacionalista Escocés (SNP), Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte, el Partido Liberal Demócrata, el galés Plaid Cymru y los Verdes.

"Tenemos que aprobar un Brexit que respete la decisión del pueblo británico", dijo a los legisladores tras sufrir las dos derrotas. "Esto será solo un momento de oportunidad si (...) podemos hallar una forma de aprobar un Brexit que vuelva a reunificar a nuestro país".

Según May, si los legisladores no respaldan su acuerdo, podrían abrir la puerta no solo a una salida británica de la UE sin medidas que alivien la transición, sino también a la posibilidad de que el Brexit no llegue a producirse.

El acuerdo sellado por la primera ministra con sus 27 socios europeos, prevé, entre otras cuestiones, un periodo de transición que puede prolongarse hasta finales de 2022 durante el cual Reino Unido sigue sometido a las reglas europeas pero sin voz ni voto.

Tras la votación del desacato, la libra esterlina cayó a su mínimo frente al dólar desde junio del año pasado, pero se recuperó tras la aprobación de la enmienda que da más voz al Parlamento.

*Con información de Reuters y DW.