Brucelas. El portavoz de la Comisión Europea (CE), Margaritis Schinas, se refirió este martes al nuevo plan de acción presentado por la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, para intentar renegociar el "brexit” tras el rechazo del Parlamento al acuerdo de salida alcanzado con Bruselas.

Schinas aseguró que la propuesta "no tiene nada nuevo” y reiteró que Londres debe aclarar qué quiere hacer.

"No tenemos nada nuevo que decir desde Bruselas porque no hay nada nuevo desde Londres", zanjó Schinas, quien aseguró que la Unión Europea sigue "de cerca" el debate parlamentario británico y pidió al Reino Unido aclarar sus intenciones "tan pronto como sea posible", porque el "plan b” de May "no proporciona el tipo de clarificación de intenciones que estamos esperando”.

Schinas insistió en que un "brexit” sin acuerdo no solo impondrá una frontera dura entre Irlanda e Irlanda del Norte, sino que pondrá en riesgo los pactos de seguridad existentes entre Londres y Bruselas.

El primer ministro irlandés, Leo Varadkar, afirmó que si se produce el llamado "brexit” duro, Londres y Dublín deberán negociar un pacto para evitar el restablecimiento de una barrera física entre las dos Irlandas.

La UE insiste en que se respeten las salvaguardas que garantizan que la frontera seguirá abierta, evitando así posibles fricciones entre ambos países. Sin embargo, los euroescépticos británicos temen que dichas salvaguardas, conocidas como "backstop”, puedan obligar a Londres a mantenerse, de alguna forma, vinculada a la Unión Europea.

No quieren frontera. Schinas también se refirió a la idea de May de ir a Bruselas a renegociar tras conversar con sus aliados unionistas norirlandeses. "Tengo una horrible sensación de 'déjà vú' y creo que no soy el único", dijo el portavoz al ser consultado sobre una posible vuelta de May a la capital belga, y reiteró que "el acuerdo de salida fue consensuado con el Gobierno británico y con los Veintisiete y está ahora sobre la mesa. No está abierto a renegociaciones".

Por su parte, el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, afirmó que si se produce el llamado "brexit” duro, Londres y Dublín deberán negociar un pacto para evitar el restablecimiento de una barrera física entre las dos Irlandas.

Recordó que ambos países tienen "la obligación" de cumplir y proteger el acuerdo de paz del Viernes Santo (1998), con el que "se prometió" a la ciudadanía de "Irlanda e Irlanda del Norte" que no se levantaría "una frontera dura".