Buenos Aires. Un grupo de acreedores de Argentina criticó el miércoles al país sudamericano por lo que describieron como políticas económicas "erráticas" que están afectando el crecimiento y golpean los precios de los bonos, cinco meses después de que el Gobierno reestructurara unos US$65.000 millones en deuda externa.

El Grupo Ad Hoc, involucrado en la millonaria reestructuración que impidió el noveno incumplimiento soberano de Argentina, agregó que le preocupaban las conversaciones del país con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un nuevo acuerdo ya que están "subordinados a la política".

"Un programa del FMI es la única fuente probable de anclajes políticos y un marco creíble a mediano plazo que pueda brindar estabilidad", dijo el comunicado de los bonistas.

Añadió que "sin embargo, el gobierno parece estar buscando seriamente retrasar un acuerdo con el FMI con el fin de tener la libertad para continuar con sus políticas insostenibles".

Argentina se encuentra actualmente en conversaciones con el FMI para lograr un nuevo acuerdo para reemplazar un préstamo otorgado en 2018, del cual el país ya recibió unos US$44.000 millones que no puede devolver. El nuevo acuerdo es considerado clave para fortalecer la economía del país.

El gobierno ha dicho que quiere llegar a un acuerdo con el organismo para mayo, una meta que el FMI dice que es ambiciosa pero factible.

Sin embargo, acreedores y analistas dicen que hay una presión creciente de la coalición peronista gobernante para retrasar el acuerdo hasta después de las elecciones de medio término de octubre.

El Gobierno de Argentina no respondió de inmediato a una petición de comentario.

El grupo de acreedores dijo que políticas como congelamiento de precios, intervenciones en el mercado de granos y controles de capital son medidas "paliativas a corto plazo que están destinadas al fracaso y sólo crear problemas mayores en el futuro".

"Formulación de políticas erráticas en medio de una lista creciente de errores y cambios de sentido (...) todos erosionan la confianza", agregó el Grupo Ad Hoc.