Santiago. El reciente estudio de MAP Economic and Business Advisors prevé una contracción de -5,2% en la economía de América Latina en el año 2020, convirtiéndose en la peor caída desde la Gran Depresión de 1930.

La investigación, presentada por su socio director, Juan Pablo Ronderos, destaca además que la caída en Latinoamérica será superior al promedio de contracción global de -1,8% y la expectativa de -3,8% para Estados Unidos; aunque muy similar al de la Zona Euro (-5,1%).

Según el análisis, esta contracción se debe a varias características propias de la región, que la hacen más vulnerable y endeble para enfrentar una crisis. 

La primera de ellas, ser una economía con problemas, considerando que en el período 2015-2019, América Latina registró el peor desempeño en 40 años en términos de crecimiento (0,4% de promedio anual, vs 3,5% global). A esto se suma, el deterioro de la pobreza y un aumento de la informalidad, que borró parte del camino ganado entre 2004 y 2014.

 

No conforme con ello, la vulnerabilidad de la región, por su dependencia a los precios de los commodities, el ingreso de remesas, el turismo y el financiamiento externo; hacen que su economía sufra aún más en situaciones de crisis como la que ha generado la pandemia por el coronavirus. 

Argentina (-6,5), México (-6,1), Ecuador (-6,0) y Brasil (-5,2) son las economías que registarían las mayores caídas en la región, excluyendo a Venezuela que atraviesa una hiperinflación desde hace más de dos años.

A ellos le siguen no tan de cerca las economías de Perú (-4,4), El Salvador (-4,3) y Chile (-3,2), cuyas expectativas para 2020 inicialmente estaban en 2,8%, 2,5% y 1,2%, respectivamente. (Ver tabla).

“Excluyendo a México, el 70% de las exportaciones de América Latina son bienes primarios, cuyos precios han sufrido fuertes caídas recientes, destacándose en este sentido economías como Ecuador, Perú y Chile, donde esa participación trepa a 94%, 88% y 86% respectivamente”, explica Juan Pablo Ronderos.

 

 

El experto agrega que “el turismo, uno de los sectores más golpeados por la crisis, representa un 13,9% del PIB de las economías del Caribe, un 15,2% de sus empleos y un 20% de la generación de divisas externas –siendo particularmente relevante en países como República Dominicana y Panamá– mientras que en otros casos como Honduras y El Salvador, la dependencia está en buena medida en las remesas familiares”.

MAP alerta sobre el riesgo. MAP Economic and Business Advisors lerta sobre el riesgo de que la región transite una nueva década perdida, y plantea una guía para el diseño de políticas económicas orientadas a enfrentar la crisis, atendiendo distintos objetivos.

El primero de ellos, en el plano inmediato (próximos dos meses), la consultora considera que se debe evitar una destrucción masiva de valor, lo que podría implicar la implementación de cambios regulatorios temporales para que las empresas no cierren y mantengan a sus empleados en nómina.

 

Para el corto plazo (segundo semestre), recomienda darle vigor a la recuperación para que el repunte económico sea más acelerado. "Reactivar la economía requerirá una liberación inteligente de las restricciones sanitarias, por lo que activar la producción cuanto antes es clave, siempre y cuando se atiendan los riesgos sanitarios que van a perdurar", señala.

Y por último, en el mediano plazo (2021), MAP ve necesario desarmar aquellas políticas que puedan destruir los incentivos económicos para producir e invertir, de manera que la recuperación se sostenga en el tiempo.

Dificultades en Latinoamérica. Los gobiernos han implementado medidas fiscales y monetarias para contrastar los efectos adversos de la pandemia sobre las economías, con el foco puesto en ayudar a las empresas para que mantengan a los trabajadores en nómina y puedan pagar sus salarios, pero no todos tienen la misma capacidad de respuesta.

"Las restricciones y desbalances presentes en Latinoamérica hacen difícil una salida similar a la de los países desarrollados. Es que una salida rápida e inteligente requiere, principalmente, usar el período de cuarentena para invertir en capacidad de testeo y de tratamiento", sostiene el análisis de MAP. 

 

En este sentido -añade el estudio- la fragilidad socioeconómica y el bajo acceso a la tecnología existentes a nivel regional demandan una salida rápida, pero la baja capacidad del sistema hospitalario requiere que la misma sea segmentada, al ser elevado el riesgo de sobrecarga.

En este contexto, para el año próximo se prevé que la economía regional logre una recuperación de 3,2%, que no será suficiente para alcanzar los niveles previos a la crisis. Además, los riesgos sobre este escenario base son muchos e importantes.

*MAP Economic and Business Advisors es una consultora en economía, estrategia y finanzas, con más de 20 años de experiencia en consultoría empresarial y en áreas de liderazgo y análisis de negocios en compañías locales e internacionales.