Buenos Aires. El presidente de Argentina, Alberto Fernández, ha asegurado que el país mejorará su oferta en el proceso de reestructuración de deuda, por la que se planteaba un canje de US$66.238 millones con una quita del 62% en intereses en dólares y de US$3.600 millones de capital, pero no pondrá en riesgo la sostenibilidad de la deuda ni de la economía argentina.

"Argentina va a mejorar su oferta, pero no va a poner en riesgo la sostenibilidad de la deuda ni de la economía argentina", ha afirmado el mandatario en declaraciones al medio argentino Radio 10.

El presidente ha explicado que no quiere lograr un acuerdo de deuda que sacrifique a los sectores más vulnerables. "No quiero que tengamos una deuda que se pueda pagar y sacrifiquemos a los que menos tienen", ha señalado.

Así, el mandatario ha ratificado que Argentina sí quiere encontrar un acuerdo con sus acreedores y ha anunciado que esta tarde se reunirá con el ministro de Economía, Martín Guzmán, que es el negociador de Argentina en el proceso, para ver el "detalle final" de la nueva propuesta del Ejecutivo.

Este anuncio se produce a apenas unos días para que concluya el plazo de negociaciones entre acreedores y el Gobierno, el cual, después de un aplazamiento, cumple el próximo de 12 de junio.

En las últimas semanas, las dos partes han acercado posiciones en torno a un acuerdo final. El titular de Economía, Martín Guzmán, afirmó que hubo un acercamiento con los bonistas, aunque todavía faltaba "camino por recorrer".

Por su parte, los grupos de acreedores Ad Hoc Bondholder, en el que se encuentran fondos como BlackRock, T Rowe o Fidelity, y Exchange Bondholder Group lanzaron una contraoferta en la que mostraban "los esfuerzos de colaboración". En concreto, los acreedores proponían un acuerdo conjunto que suponía el alivio en el flujo de unos US$36.000 millones durante los próximos nueve años.

Por otro lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que el Gobierno disponía de "un margen limitado" para incrementar sus pagos privados a los acreedores, considerando que la oferta de la Administración de Alberto Fernández era "consistente" para el restablecimiento de la sostenibilidad de la deuda.