Buenos Aires. En medio de una crisis que parece agravarse cada día, el banco central argentino anunció limitaciones al financiamiento en pesos a grandes exportadores en busca de detener la caída de la moneda local, que de todas formas mantuvo su declive este miércoles.

Con la decisión, la entidad busca dar liquidez al mercado, que se ha derrumbado desde las elecciones primarias de comienzos de agosto en las que la amplia derrota que sufrió el presidente neoliberal Mauricio Macri lo dejó prácticamente sin chances de ser reelecto.

Pese a las medidas anunciadas por el banco central, el peso argentino se depreció un 3,1% a 58,1 unidades por dólar, con lo que acumula un derrumbe de casi el 25% en lo que va de agosto. La entidad vendió US$367 millones durante la sesión para intentar estabilizar la moneda local.

El riesgo país subía 78 unidades a 2.067 puntos básicos a las 15.15 hora local (1815 GMT), nivel máximo desde 2005.

La bolsa de Buenos Aires, sin embargo, ganaba más de un 3% por recomposiciones de carteras tras la recientes bajas.

El anuncio del banco se dio en medio de una multitudinaria manifestación de partidos de izquierda y organizaciones de desempleados y pobres que paralizaba el centro de Buenos Aires, en reclamo de cambios en el programa económico de Macri.

En el comunicado emitido el miércoles, el banco central dijo que el financiamiento alcanzado será el que haya implicado desembolsos de fondos, así como el importe no utilizado del límite de crédito asignado para adelantos en cuenta corriente.

"Lamentablemente, esta medida llega tarde", dijo en su cuenta de Twitter Matías Rajnerman, economista de la consultora Ecolatina.

El poderoso sector agroexportador de Argentina, el mayor generador de divisas del país, no verá afectada su operatoria con la medida del banco central, según una importante fuente de la industria, que prefirió que no se revelara su identidad.

"Entendemos que la medida del banco central busca evitar que los bancos dolaricen sus carteras, pero la agroexportación no ingresó en esa operatoria que proponen algunos bancos", señaló la fuente.

El anuncio del banco se dio en medio de un creciente descontento social. Este miércoles, una multitudinaria manifestación de partidos de izquierda y organizaciones de desempleados y pobres paralizaba el centro de Buenos Aires, en reclamo de cambios en el programa económico de Macri.

Si bien Macri lanzó este mes medidas sociales para recuperar la iniciativa política y contener las consecuencias de la crisis, la aceleración de una inflación que ya era alta empezó a golpear a los argentinos.

Antes de la crisis, disparada por el temor de los mercados a que la centroizquierda reimplante amplios controles sobre la economía, la inflación era superior al 50% anual y la pobreza alcanzaba a un tercio de los argentinos.

El Frente de Todos, del opositor de centroizquierda Alberto Fernández, consiguió en las primarias del 11 de agosto el 47,7% de los votos, contra el 32,1% de Juntos por el Cambio, la coalición de Macri.

Si bien las primarias fueron una formalidad porque los candidatos ya habían sido consensuados internamente por los partidos, funcionaron como un sondeo preciso de lo que podría suceder en las elecciones presidenciales de octubre.

Con las cifras que obtuvo, el peronista Fernández -que es secundado en la fórmula por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner- ganaría los comicios en primera vuelta.