Río de Janeiro. La recuperación de la actividad económica de Brasil tuvo una interrupción en los primeros meses del año, lo que podría suponer una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre, aunque hay expectativas de retomarla, divulgó este martes el Banco Central (BC). 

El ente emisor difundió este martes el acta de la última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), en que se decidió mantener la tasa básica de interés de referencia en el 6,5% anual, el menor nivel histórico. 

Según el BC, en los primeros meses de este año se mantuvo el enfriamiento de la actividad económica observado a finales de 2018. 

"Los indicadores disponibles sugieren una probabilidad relevante de que el Producto Interno Bruto haya reculado ligeramente en el primer trimestre del año, en comparación con el trimestre anterior", indicó el informe. 

Los indicadores del primer trimestre propiciaron que las instituciones financieras redujeran su proyección de crecimiento económico para el presente año, según el documento.     

"Las revisiones reflejan un primer trimestre inferior al esperado, con implicaciones para el monto estadístico de 2018, pero también indican alguna reducción del ritmo de crecimiento previsto para los próximos trimestres", agregó el acta.

"Estas revisiones reflejan un primer trimestre inferior al esperado, con implicaciones para el monto estadístico (resultado de lo ocurrido en 2018), pero también indican alguna reducción del ritmo de crecimiento previsto para los próximos trimestres", agregó el acta.

Debido a este escenario, el BC consideró necesario mantener la tasa básica de interés de referencia en el actual 6,5%.

"El Comité juzga importante observar el comportamiento de la economía brasileña a lo largo del tiempo, libre de los efectos excedentes de los varios choques a que fue sometida el año pasado, y en especial, con la reducción del grado de incertidumbre al que (...) continúa expuesta", indicó.

Para el BC de Brasil, "los riesgos asociados a una desaceleración de la economía global permanecen". 

"Y las incertidumbres sobre políticas económicas y de naturaleza geopolítica pueden contribuir para un crecimiento global todavía menor", señaló el ente emisor, algo que también podría tener efectos en Brasil. 

La economía brasileña, la mayor de América Latina, no consigue una recuperación robusta para dejar atrás de manera definitiva los efectos de la crisis económica sufrida entre 2015 y 2016, la peor de su historia. 

La economía de Brasil se recuperó en 2017 y 2018, al avanzar en ambos años un 1,1%, resultado no obstante muy por debajo de las previsiones iniciales, debido al alto desempleo que frena el consumo interno, uno de los motores económicos del país. 

El mercado financiero rebajó este lunes su previsión de crecimiento económico por undécima semana seguida y lo situó en 1,45% para 2019.

El resultado oficial de crecimiento del PIB brasileño correspondiente al primer trimestre del año será divulgado por el gobierno el próximo 30 de mayo.