Ciudad de México. Nuevos episodios de volatilidad financiera podrían presentarse en el futuro debido a las revisiones a la baja de la economía global y a otros factores de incertidumbre, consideró este lunes el central Banco de México (Banxico).

En el reporte de la "Balanza de Pagos 2018", Banxico indicó que México continuó captando recursos a través de la cuenta financiera por concepto de inversión directa y de cartera, pese al adverso entorno internacional.

"Durante 2018, persistió un entorno de marcada incertidumbre asociada tanto a factores globales, como a otros más directamente relacionados con la economía nacional, que condujo a que la restricción de financiamiento externo se agudizara", indicó el documento.

"Entre los factores externos figuraron las tensiones comerciales a nivel global, el proceso de normalización monetaria en Estados Unidos, así como diversos riesgos políticos y geopolíticos", agregó.

Por el lado interno, Banxico mencionó las elecciones presidenciales que tuvieron lugar en julio del año pasado, junto a la renegociación del acuerdo comercial para Norteamérica, que concluyó en noviembre del año pasado.

En un reporte enviado por separado, el Grupo Financiero Scotiabank consideró que las cuentas externas de México se mantuvieron en niveles sólidos en el 2018, pese al leve deterioro.

Mirando a futuro, la autoridad monetaria advirtió que prevalecen riesgos importantes, como el proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE).

"Hacia adelante, no pueden descartarse episodios de volatilidad, toda vez que las perspectivas de la economía mundial para el 2019 y 2020 se revisaron a la baja", indicó Banxico.

El pasado 21 de enero, el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó a la baja su pronóstico de crecimiento global para 2019 y 2020, a 3,5% y 3,6% en cada caso, argumentando un atenuado impulso y un debilitamiento del sentimiento en el mercado financiero.

Banxico indicó que México terminó el 2018 con un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos equivalente al 1,8% del Producto Interno Buto (PIB), ligeramente mayor que el 1,7% del PIB del año precedente.

Según la autoridad monetaria, el mayor saldo en contra es reflejo de los aumentos en los déficits de la balanza comercial petrolera y de la cuenta de ingreso primario, algo que fue parcialmente compensado por alzas en los superávits de la balanza de mercancías no petroleras, de la cuenta de viajes y del flujo de remesas en niveles históricos.

En un reporte enviado por separado, el Grupo Financiero Scotiabank consideró que las cuentas externas de México se mantuvieron en niveles sólidos en el 2018, pese al leve deterioro.

"A esto contribuyó un entorno global más complejo, que se ha reflejado en una menor expansión del comercio mundial e inversión", indicó.

"El principal riesgo para la cuenta corriente radica en un mayor deterioro de la balanza petrolera y una menor demanda por bienes manufactureros que podría presionar la balanza de mercancías no petroleras", agregó.

Banxico estima que el déficit en la cuenta corriente podría representar el 2,3 por ciento del PIB este año, debido al alto grado de incertidumbre global y a la desaceleración esperada de la economía mexicana.