Ciudad de México. La junta de gobierno del Banco de México ha decidido de manera unánime recortar sus tipos de interés en 50 puntos básicos para dejarlos en un nivel del 5,5%, lo que supone su menor nivel en más de tres años, según informó la entidad en un comunicado.

El instituto emisor explica que la información sobre la actividad económica de México revela una contracción importante en el primer trimestre del año, la cual incorpora los efectos asociados a la pandemia en marzo, que afectaron "considerablemente" a la producción de bienes y servicios.

"La pandemia del Covid-19 y las medidas adoptadas para evitar su propagación han afectado considerablemente a la actividad mundial. Ello ha dado lugar a revisiones sin precedentes de las expectativas económicas, las cuales incorporan una fuerte contracción de la actividad productiva en 2020", apunta.

El banco explica que si bien se desconoce la magnitud y la duración de los efectos ocasionados por la pandemia, se anticipa que estas se profundicen en el segundo trimestre y den lugar a "contracciones importantes en el empleo". "Las condiciones de holgura continúan ampliándose considerablemente, en un contexto en el que el balance de riesgos para el crecimiento está significativamente sesgado a la baja", ha señalado.

La inflación general anual disminuyó del 3,25% al 2,15% entre marzo y abril como resultado de una disminución del componente no subyacente del 2,16% al -1,96% y del subyacente del 3,6% al 3,5% en el mismo periodo. Por otro lado, la entidad destaca la reducción en la variación anual de los precios de productos energéticos, en particular de la gasolina.

Las previsiones para la inflación de corto plazo han disminuido, mientras que las de medio y largo plazo se han mantenido relativamente estables, aunque en niveles superiores a la meta objetivo del 3%.

"Los retos derivados de la pandemia para la conducción de la política monetaria incluyen tanto la afectación sin precedentes en la actividad económica, como los asociados al choque financiero que enfrentamos", subraya el banco.

En cuanto a los riesgos para la trayectoria prevista de la inflación, el instituto emisor apunta que a la baja destacan la "importante ampliación" en la brecha negativa del producto y los efectos de la reducción en los precios de los energéticos. Al alza, resalta que la depreciación del tipo de cambio sea mayor o más persistente, así como posibles disrupciones en las cadenas de producción y distribución de algunos bienes y servicios.

Con todo ello, el organismo declara que el balance de riesgos para la inflación "se mantiene incierto". "Considerando los riesgos mencionados para la inflación, la actividad económica y los mercados financieros, se plantean retos importantes para la política monetaria y la economía en general".

Por último, la junta de gobierno ha asegurado que tomará "las acciones que se requieran" con base en la información adicional y considerando la fuerte afectación a la actividad productiva, así como la evolución del choque financiero al que el país se enfrenta.

"Preservar en fortalecer los fundamentos macroeconómicos y adoptar las acciones necesarias, tanto en el ámbito monetario como fiscal, contribuirá a un mejor ajuste de los mercados financieros nacionales y de la economía en su conjunto", ha concluido.