Ciudad de México. Los bancos mexicanos enfrentan una creciente incertidumbre política y económica que podría afectar el crecimiento del crédito este año, señaló Fitch Ratings.

"Dicha incertidumbre se ve a menudo en el año posterior a la transición a una nueva administración presidencial; sin embargo, el aumento de la incertidumbre política en relación con los cambios anteriores podría exacerbar estos desafíos", dijo.

En un reporte especial, la calificadora estimó un crecimiento del crédito en un rango de entre el 6% y el 8% para 2019-2020, una desaceleración respecto a las alzas del 13% al 14% observadas en 2015-2016.

"La confianza del consumidor ha sido más volátil. Los datos recientes de Banxico (central Banco de México) indican que los préstamos familiares han sido menos resistentes y se han desacelerado más rápidamente que los comerciales", precisó la agencia.

Esto refleja una "disminución del apetito por el riesgo de los bancos en medio de un entorno operativo difícil", agregó.

Según el reporte, los grandes bancos han recortado su exposición a empresas de mayor riesgo, pequeñas y medianas. No obstante, esto ha dado lugar a que los bancos de menor tamaño y las grandes instituciones financieras no bancarias compensen este efecto.

Según el reporte, los grandes bancos han recortado su exposición a empresas de mayor riesgo, pequeñas y medianas.

No obstante, esto ha dado lugar a que los bancos de menor tamaño y las grandes instituciones financieras no bancarias compensen este efecto.

Fitch Ratings prevé una expansión del 1,0% del Producto Interno Bruto (PIB) de México este año, debajo del 2% que alcanzó en 2018.

Algunos organismos e instituciones han recortado en meses recientes sus proyecciones para el crecimiento económico de México, al citar factores internos y externos.

Este martes el Fondo Monetario Internacional rebajó a un 0,9% su pronóstico de crecimiento económico de México para 2019, desde un 1,6% proyectado en abril.

México, la segunda mayor economía de América Latina después de Brasil, depende en gran medida de los ciclos económicos en Estados Unidos, y se encuentra en una fase de desaceleración en línea con el ritmo global.

El Banco de México prevé un crecimiento del PIB para este año en un rango del 0,8% al 1,8%.