Fráncfort. El Banco Central Europeo recortó este jueves las previsiones de inflación para los próximos tres años y sus proyecciones de crecimiento para 2019 y 2020, dando una justificación clave para un nuevo paquete de estímulo monetario que fue anunciado más temprano en el día.

Sin embargo, el presidente del BCE, Mario Draghi, dijo en una conferencia de prensa que los pronósticos más débiles del banco no consideran la posibilidad de que Reino Unido abandone la Unión Europea sin un acuerdo, pese a que han aumentado las probabilidades de un Brexit duro.

Las estimaciones también excluyen el posible impacto de la reciente tensión comercial a nivel mundial, afirmó el jefe del BCE.

"Este escenario base es (...) relativamente favorable, porque no contiene el caso de un Brexit duro, por ejemplo, cuya probabilidad ha aumentado en los últimos tiempos", dijo Draghi.

Más temprano el BCE aprobó nuevas medidas de estímulo para impulsar la economía de la zona euro, recortando las tasas de interés aún más en territorio negativo y relanzó un programa de compra de bonos.

"Y no contiene algunas de las medidas comerciales (...), al menos, alguna parte de la escalada comercial que ha tenido lugar desde agosto. Entonces, en este relativamente favorable escenario base, hubo una rebaja en la inflación y en las expectativas inflacionarias", agregó.

Más temprano el BCE aprobó nuevas medidas de estímulo para impulsar la economía de la zona euro, recortando las tasas de interés aún más en territorio negativo y relanzó un programa de compra de bonos.

Las siguientes son las nuevas proyecciones del personal del BCE para inflación y crecimiento del PIB, con los pronósticos de junio entre paréntesis.

El BCE actualiza las proyecciones una vez por trimestre.