La Paz.- Bolivia ha acumulado un déficit comercial de US$5.000 millones en los últimos cuatro años, luego de haber registrado un superávit de 2004 a 2014, señaló el gerente del privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez.

"Bolivia no es una isla, también sufre las consecuencias del contexto internacional adverso que se reproducen en sus exportaciones, pese a mantener una política macroeconómica positiva que le otorga el liderazgo en Sudamérica en crecimiento económico, pero estamos afectados", dijo en entrevista a Xinhua el economista y gerente del IBCE.

Según Rodríguez, no están alejadas las previsiones de exportadores y economistas de que Bolivia cerrará 2019 por quinto año consecutivo con un déficit comercial, como consecuencia de la baja en las ventas del gas natural a Brasil y Argentina y la caída del precio de los minerales.

"Aún dependemos de los productos tradicionales extractivos que se mueven por el precio internacional y nos afectan en la baja de las reservas internacionales, empleos, crecimiento y otros efectos multiplicadores", agregó.

En los primeros siete meses de 2019, Bolivia registró un déficit comercial de US$671 millones, debido a la baja de las exportaciones en 6%, frente al mismo periodo del año pasado, publicó en septiembre el IBCE con datos del estatal Instituto Nacional de Estadística.

El IBCE reportó además un crecimiento de las importaciones del 4% de enero a julio de este año, respecto a lo registrado en el mismo periodo de 2018.

De 2004 a 2014 Bolivia experimentó sucesivos superávits comerciales, con un ingreso bruto total de US$110.000 millones por exportaciones y un aporte neto de más de 10.000 millones a las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Banco Central, precisó Rodríguez.

Recordó que en noviembre de 2014 las RIN alcanzaron un récord histórico de US$15.563 millones y que actualmente están en un promedio de US$8.000 millones.

"Estamos de acuerdo que hay que hacer el máximo esfuerzo por revertir una tendencia deficitaria en el sector externo", enfatizó el experto.

El economista propuso diversificar las exportaciones, un ajuste fiscal, generar importaciones selectivas, mejorar incentivos para atraer inversiones, buscar nuevos mercados para el gas, reprimir con más fuerza el contrabando y apuntalar a las manufacturas para evitar la inflación, la especulación con el dólar y el desempleo.