Los precios de los bonos soberanos en dólares emitidos por Perú sufrieron nuevas caídas el lunes después de que el presidente Pedro Castillo nombrara al economista moderado Pedro Francke como ministro de Economía y Finanzas.

El bono con vencimiento el 2060 cedía 2,4 centavos por dólar a 87,9 centavos, su nivel más bajo desde fines de junio, según datos de Refinitiv. Muchos otros papeles bajaron 1 centavo o más.

Los precios de los bonos peruanos cayeron drásticamente la semana pasada, su moneda se hundió a mínimos históricos y las acciones bajaron después de que Castillo nombró el jueves como primer ministro a Guido Bellido, congresista de su partido, lo que redujo las expectativas de inversionistas de una administración moderada.

Francke, designado a última hora del viernes, ha tenido un papel moderador desde la segunda vuelta presidencial, estableciendo puentes de comunicación con el mercado, según Diego W. Pereira de JPMorgan. Sin embargo, esto hizo poco para disminuir la persistente incertidumbre sobre la agenda política y económica del gobierno.

"Francke enfrenta desafíos concretos dada la agenda política del presidente Castillo", sostuvo Pereira en una nota a sus clientes. "A corto plazo (...) Francke debe redefinir rápidamente las principales urgencias para el presupuesto 2022".

JPMorgan prevé que para 2022 el gasto del sector público se mantendrá al menos en el 25% del PIB, si no más.

Castillo anunció asistencia adicional inmediata a los hogares, así como un nuevo programa de inversión del sector público y un impulso al fondo agrícola.

Datos publicados el fin de semana mostraron que las presiones sobre los precios estaban aumentando. Los precios al consumidor subieron un 1,01% en julio, marcando la tasa más rápida en 52 meses.

La inflación anual ahora se está moviendo significativamente por encima del límite superior del 3% de la banda objetivo de inflación, y la inflación subyacente ha tenido una tendencia al alza, dijo Alberto Ramos de Goldman Sachs.

Ramos pronosticó que pronto los responsables de la política del banco central podrían tener que subir las tasas, actualmente en 0,25%.

"Estas (presiones inflacionarias), el aumento de las primas de riesgo, la mayor incertidumbre sobre política monetaria y la política y el riesgo elevado justifican el despegue de la tasa desde la actual postura monetaria extraordinariamente expansiva ya en la reunión del comité de la próxima semana".