Bogotá. El Gobierno de Colombia presentará este miércoles al Congreso una ley de financiamiento modificada con la que recaudará menos de la mitad de los recursos que necesita, lo que obligaría a recortar más gastos o a elevar el déficit fiscal y pondría al país bajo la lupa de las calificadoras de riesgo.

Según legisladores consultados por Reuters y con los que el Ministerio de Hacienda concertó las modificaciones al proyecto, con la iniciativa se buscará obtener entre 6,5 y 7 billones de pesos (de US$2.000 a US$2.153 millones) de los 14 billones de pesos (US$4.306 millones) que el gobierno pretendía recaudar inicialmente.

El proyecto sufrió un fuerte revés después de que el gobierno se vio obligado a desistir de gravar con el impuesto sobre las ventas (IVA) a la mayoría de los productos de la canasta básica alimentaria, la espina dorsal de la reforma, con lo que habría recaudado unos 11,3 billones de pesos (US$3.476 millones).

Los congresistas consultados dijeron que el gobierno buscará recortar gastos dentro del presupuesto 2019 por unos 4 billones de pesos (US$1.230 millones), lo que llevaría al país a tener que relajar una regla fiscal para elevar su meta de déficit de 2,4% del Producto Interno Bruto (PIB).

"El haber tomado una decisión el Congreso de no haber tocado nada que tenga que ver con el IVA es un hecho que de cierta manera mutila en alto grado la posibilidad de llenar el hueco de los 14 billones de pesos (US$4.306 millones)", explicó Óscar Darío Pérez

"Hay razones adicionales que ameritarían que la Comisión de la Regla Fiscal y los mercados internacionales entendieran eso", dijo a periodistas el congresista Óscar Darío Pérez del Partido Centro Democrático y presidente de la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes.

"El haber tomado una decisión el Congreso de no haber tocado nada que tenga que ver con el IVA es un hecho que de cierta manera mutila en alto grado la posibilidad de llenar el hueco de los 14 billones de pesos (US$4.306 millones)", explicó.

Los cambios en el déficit podrían no ser vistos con buenos ojos por las agencias de calificación crediticia, que si bien mantienen por ahora el grado de inversión al país, han alertado que Colombia muestra una tendencia de consolidación fiscal inferior a lo contemplado, por lo que han resaltado que se requiere una reforma fiscal profunda.

Otras propuestas del proyecto de ley son subir el impuesto a la renta de las personas y bajar e incluso realizar exenciones a los tributos de las empresas.

La ley de financiamiento debe ser aprobada por el Congreso antes de finalizar este año, un margen de tiempo muy limitado para debatirla en medio de la polarización del legislativo sobre el proyecto y la frágil mayoría que ostenta el presidente Iván Duque en el legislativo.