El Gobierno de Colombia acordó el martes con gremios de empresarios y sindicatos de trabajadores un incremento de un 10,07% del salario mínimo que recibirán alrededor de 2,5 millones de trabajadores y pensionados en 2022, en la primera concertación que se logra desde 2013.

Así, el monto del salario se establece en un millón de pesos (US$ 257,3), con un aumento equivalente a 91.474 pesos cada mes.

En términos porcentuales, el incremento del salario mínimo es muy superior al que fijó el Gobierno para este año, de un 3,5%.

En los últimos años el Gobierno decretó los aumentos salariales en forma unilateral ante la falta de acuerdo entre las partes.

"Hoy se ha logrado el aumento real del salario mínimo más importante en casi 50 años y el aumento nominal más importante de este siglo", dijo el presidente, Iván Duque, durante la firma del acuerdo.

El incremento salarial es casi el doble que la inflación prevista para 2021 -que tradicionalmente se tiene en cuenta para fijar el aumento- y que se proyecta alrededor de 5,3%, lo que despertó expectativas entre los analistas de que el Banco Central tenga que incrementar su tasa de interés de referencia más de lo esperado para frenar presiones sobre los precios.

Duque justificó la variación en el incremento del sueldo en la necesidad de apoyar a las familias menos favorecidas cuando persiste el impacto económico de la pandemia de coronavirus.

"Este acuerdo muestra que cuando hay voluntad política de las diferentes partes es posible llegar a acuerdos", dijo Francisco Maltés, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).

En tanto, el subsidio de transporte que se paga a los trabajadores que ganan hasta dos salarios mínimos al mes, también subirá un 10,07% a 117.172 pesos (US$ 30,1), con lo que en total, un trabajador que devengue un salario mínimo en Colombia recibirá 1.117.172 pesos mensuales (US$ 287,4).

La cuarta economía de América Latina apunta a expandirse un 9,8% este año, según proyecciones del Banco Central, pero se desaceleraría a un 4,7% en 2022, tras normalizarse y dejar atrás efectos por base de comparación tras el histórico desplome de un 6,8% durante el año pasado.