Río de Janeiro.- El índice de confianza de la industria brasileña sobre la economía del país se situó en febrero en el mayor nivel desde marzo de 2018 al alcanzar los 101,4 puntos, informó la Fundación Getulio Vargas (FGV).

Según un informe divulgado por la entidad, el Indice de Confianza de la Industria (ICI) avanzó 0,5 puntos en febrero respecto a enero, lo que correspondió al cuarto aumento consecutivo, totalizando 6 puntos de crecimiento desde octubre pasado.

Según la FGV, 12 de los 19 segmentos industriales analizados tuvieron un aumento de la confianza en el segundo mes del año, principalmente por la mejor percepción que tienen los empresarios sobre la situación actual del país.

Indicó que el Indice de la Situación Actual subió 1,2 puntos hasta las 100,9 unidades, el mayor nivel desde octubre de 2013 (101,6), mientras que el Indice de Expectativas (IE) se mantuvo casi estable con 101,8 puntos, 0,2 puntos porcentuales menos que en enero.

En tanto, el indicador que mide la demanda total subió de 97,7 a 100,9 puntos, el mayor nivel desde diciembre de 2013 y quedando por encima del nivel neutro (100 puntos). El indicador que mide la situación actual de los negocios aumentó 1,9 puntos hasta las 101,9 unidades, mientras que el nivel de inventario cayó 1,6 puntos, para los 99,9, detalló la FGV.

El nivel de utilización de la capacidad instalada (NUCI) aumentó 0,5 puntos porcentuales hasta el 76,2 por ciento, el mismo nivel que había en octubre de 2018. "La continuidad de la tendencia de recuperación de la confianza industrial se ancló en febrero, mejorando los indicadores de la situación actual, con énfasis en el aumento de 3,2 puntos en el indicador de demanda, que volvió al nivel correspondiente a la neutralidad, y al NUCI", apuntó.

Para los próximos tres meses, no obstante, el informe indica cierta cautela por parte de ambos pronósticos en relación con la demanda y el nivel futuro de producción.

La industria brasileña es uno de los sectores más afectados por la lenta recuperación de la mayor economía de América Latina, que entre 2015 y 2016 vivió la peor recesión de su historia, de la que todavía intenta recuperarse. En 2019, la producción de la industria brasileña se contrajo un 1,1 por ciento, poniendo fin a dos años seguidos de crecimiento.