Ciudad de México. La confianza del consumidor en México descendió en junio por cuarto mes consecutivo, entre un menor optimismo de la población para realizar compras de bienes durables mientras la economía local se desacelera, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) divulgadas este jueves.

El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en las 106,1 unidades en el sexto mes del año, su menor nivel en los últimos cuatro meses, informó el Inegi en su reporte mensual con base en cifras originales.

El descenso se debió en parte a la moderación del componente que se refiere a las posibilidades de hacer compras de la población, el cual pasó a 99 unidades en junio desde las 105,6 del mes precedente, precisó el autónomo ente estadístico.

El rubro que pregunta a la población cómo será la condición económica del país dentro de un año con respecto al presente disminuyó a los 110,4 puntos en junio, desde los 113,5 del mes anterior, agregó el Inegi, con base en la consulta que se realiza en 32 ciudades del país.

El Grupo Financiero Banorte explicó en un informe a sus clientes que la desaceleración que está observando de la creación de empleos a la par de la economía limitará el aumento de la confianza del consumidor hacia adelante.

El Grupo Financiero Banorte explicó en un informe a sus clientes que la desaceleración que está observando de la creación de empleos a la par de la economía limitará el aumento de la confianza del consumidor hacia adelante.

"Adicionalmente, algunos bienes tales como la gasolina y bienes agropecuarios podrían experimentar presiones en el corto plazo, impactando la inflación y al componente de adquisición de bienes duraderos", indicó Banorte.

"Mantenemos nuestra expectativa de que la confianza, que se mantiene elevada en comparación con su promedio de largo plazo, continuará moderándose gradualmente", agregó.

En 2018 la economía mexicana creció un 2%, pero el central Banco de México (Banxico) estima una desaceleración para este año, en un rango de entre el 0,8% y el 1,8%, en línea con la tendencia global.

México, la segunda mayor economía de América Latina después de Brasil, depende en gran medida de los ciclos productivos de Estados Unidos, su vecino y principal socio comercial.