San José. El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, dijo este miércoles que no avanzar en un acuerdo de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) traería a la nación centroamericana una mayor inflación, desempleo y debilitamiento de su moneda.

El gobierno costarricense está listo para comenzar negociaciones formales con el prestamista global sobre un apoyo por US$1.750 millones para ayudar a la economía del país, que ha sido duramente golpeada por la pandemia de coronavirus.

En una entrevista con Reuters, el líder de centroizquierda dijo que, ante las críticas de opositores y líderes empresariales contra nuevos endeudamientos, su administración podría alejarse de las conversaciones, anunciadas desde julio, pero que sería imprudente para el futuro de la nación.

"El ajuste lo hace la economía sola y provocaría inflación, desempleo, pérdida de confianza de la inversión, tasas de interés más altas y posibles devaluaciones", afirmó Alvarado, en una sala anexa al despacho presidencial. "Ese parece no ser el camino".

Según datos oficiales, el PIB costarricense se contraería un 5% en 2020 y la deuda del gobierno central alcanzaría casi un 70% de su economía, mientras que el desempleo se duplicó en el último año hasta alcanzar un 24% en agosto.

El mandatario también dijo que el costo de colocar nuevas emisiones de bonos en los mercados internacionales se elevaría para el país ante la falta de un acuerdo que mejore el riesgo financiero.

Para negociar con el FMI, el Gobierno ha propuesto aumentar impuestos e implementar medidas de austeridad, pero legisladores consideran insuficiente un recorte de gastos por lo que han puesto sobre la mesa la posibilidad de vender algunas empresas estatales.

Alvarado aseguró que está abierto a escuchar esos planteamientos, pero que la prioridad de su gestión es mejorar la eficiencia del Gobierno. "Esos procesos requieren aprobación legislativa y luego de mercado. Eso no nos va a resolver la situación de hoy", dijo.