Bogotá. Un esperado desplome de los ingresos públicos por la recesión económica que se avecina debido a las medidas para contener el coronavirus, empujaría a ciudades y departamentos de Colombia a buscar dinero en los mercados de capitales, una práctica muy poco utilizada hasta ahora en el país sudamericano.

El apetito de los inversores fue probado este jueves, cuando Bogotá emitió bonos a 10 y 20 años por un total de 600.000 millones de pesos (US$159 millones), para financiar su gasto social, anticipándose una caída de los impuestos por la crisis de las empresas ocasionada por la semiparálisis de más de dos meses por la cuarentena decretada para frenar el COVID-19. La demanda de la emisión duplicó a la oferta.

"Bogotá probablemente va a ser más golpeada que la nación en promedio (...), eso obviamente implica una caída de ingresos en este año, incremento en gastos", dijo el secretario de Hacienda, Juan Ramírez, tras proyectar una caída de sus ingresos de hasta 1,3 billones de pesos (US$344,4 millones) ante una contracción del PIB que reportaría la ciudad de entre 4,2% y 8%.

Ramírez anticipó que el Gobierno de la ciudad de 8 millones de habitantes contempla continuar emitiendo bonos.

Además de Bogotá, que el año pasado también realizó una colocación de papeles, solo el departamento de Cundinamarca emitió una pequeña cantidad de bonos en 2018.

Para analistas, la poca participación de las ciudades y departamentos en el mercado se debe a que los concejos locales y las asambleas que cogobiernan en las regiones son renuentes a autorizar endeudamiento que se extienda más allá de los periodos de los mandatarios de turno, conocidos como vigencias futuras, algo que puede cambiar ante la coyuntura fiscal.

Deuda necesaria. Adicional a los multimillonarios recursos que destinará el Gobierno Nacional para atender la crisis, los gobernantes locales están estructurando sus propios planes, pero las opciones tradicionales de financiamiento, como los bancos, no darán a basto.

La gobernadora del departamento de Atlántico -en el norte del país-, Elsa Noguera, lanzará un plan de reactivación económica de un billón de pesos (US$265 millones) para respaldar la agroindustria y otros sectores.

La funcionaria tiene claro que usará su capacidad de endeudamiento tanto local como externa debido a que se prevé una reducción de 25% de los ingresos de su departamento.

"Aquí necesariamente hay que endeudarnos", dijo Noguera a Reuters en una entrevista telefónica. "Unos recursos hay que salir a buscarlos afuera, es una realidad que, si bien hay recursos por parte de la banca local, son limitados, entonces el mercado de capitales va a ser la alternativa, así como la banca multilateral internacional para los territorios".

Reuters conoció que además de Barranquilla, Medellín -la segunda ciudad del país- está contemplando emitir bonos.

Inmediatamente no fue posible obtener una confirmación de las autoridades de esa ciudad.

El presidente de la Bolsa de Valores de Colombia, Juan Pablo Córdoba, admitió que se han realizado acercamientos con varios gobiernos locales y dijo que los inversionistas están preparados para participar en las emisiones para apalancar sus requerimientos de efectivo.

"Hemos tenido conversaciones con algunas de las ciudades capitales y con algunos de los departamentos y la idea es que ojalá continúen este ejemplo del distrito capital", aseguró.