Brasilia. El plenao de la Cámara de Diputados de Brasil comenzó el proceso de votación para la propuesta de reforma de pensiones, considerada pieza clave por el equipo económico del gobierno de Jair Bolsonaro para reequilibrar las cuentas públicas del país.

Según el presidente de la Cámara, Rodrigo Maia, habrá un margen "importante" de votos para aprobar la reforma.

El proceso de votación comenzó poco después de las 13:30 (hora local) y podría extenderse hasta este jueves. Para ser aprobada, la propuesta necesita los votos de al menos 308 de los 513 diputados.

El texto básico de la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) busca modificar las reglas del sistema de pensiones en el país sudamericano.

Maia explicó que después de la votación del texto principal, deben ser presentados 11 puntos destacados que modifican en cuestiones específicas el texto principal.

La expectativa es que el órgano legislativo concluya el proceso de votación -que consta de dos etapas- el próximo sábado en sesión extraordinaria, antes del habitual receso de invierno, que se extenderá por dos semanas hasta inicio de agosto venidero.

Para el presidente de la Cámara baja, la aprobación de la reforma, "que es muy buena", es un paso importante para que el Congreso demuestre a la sociedad que continuará orientado por la intención de reducir la pobreza en el país.

"Necesitamos reorganizar el Estado brasileño para que podamos tener recursos para invertir en el área social, para reducir las desigualdades, para mejorar la eficiencia del Estado. La primera de estas reformas es la seguridad social", dijo Maia.

La Cámara de Diputados cerró la mañana de este miércoles la fase de debate sobre la reforma, a partir de una propuesta de la mayoría apoyada con 353 votos a favor y 118 en contra.

La expectativa es que el órgano legislativo concluya el proceso de votación -de dos etapas- el próximo sábado en sesión extraordinaria, antes del habitual receso de invierno, que se extenderá por dos semanas hasta inicio de agosto venidero.

El texto de la reforma de pensiones enviado por el presidente Jair Bolsonaro fue aprobado el pasado viernes por una comisión especial de la Cámara de Diputados que analizó su viabilidad jurídica. 

La reforma, que prevé elevar a 65 años la edad mínima para la jubilación en los hombres y a 62 años en las mujeres, endurece las reglas jubilatorias y reduce los gastos del gobierno en el pago de beneficios. 

La aprobación del proyecto es considerada como indispensable para equilibrar las cuentas públicas por parte del equipo económico conducido por el ministro de Economía, Paulo Guedes, quien llegó a amenazar con dejar el cargo en caso de que la reforma no sea aprobada.

Si el texto es validado por los diputados, se le enviará al Senado para su análisis, donde también debe ser votado en dos turnos y requiere para su aprobación de al menos 49 senadores.

De acuerdo con el texto aprobado por la comisión especial, el impacto fiscal de la reforma corresponderá a 1.074 billones de reales (US$280.000 millones) en un período de 10 años, un 20% por debajo de la estimación inicial del gobierno.

Una encuesta divulgada el martes por el instituto Datafolha indicó que 47% de los brasileños están a favor de la reforma, 41% son contrarios y el resto no supo responder o el tema le es indiferente.

*Con información de Xinhua y Reuters.