Lo primero que llamará la atención a quienes lleguen a Argentina es que muchos hablan del dólar oficial y el dólar blue o paralelo. Y es que en el país latinoamericano está regulada la compra de moneda extranjera tanto para las empresas como para los ciudadanos argentinos. Esas restricciones o controles cambiarios, en Argentina suelen llamarse “cepo cambiario” y establecen, por ejemplo, la cantidad de dólares que una persona puede comprar por mes.

Por eso el billete verde es uno de los más codiciados por el país austral, porque los argentinos encontraron en esta moneda una forma de ahorrar, ganarle a la inflación y protegerse de la constante devaluación que experimenta su moneda local. Por esta razón, el primer consejo es viajar con dólares.

Dólar oficial versus dólar blue

Si un turista se dirige a una entidad bancaria conseguirá que le cambien los billetes estadounidenses en el valor oficial o legal, que al cierre de esta edición rondaba los 107,34 pesos argentinos por dólar.

Pero existe otra cotización, la del dólar blue o paralelo. Esta es la que conocen todos los argentinos.

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“Lo que suele suceder es que cuando el turista llega a Argentina recibe información del mercado a través de un intermediario y termina operando en el mercado paralelo porque no tiene incentivos para hacerlo a través del mercado de cambio oficial”, reconoce el analista económico Damián Di Pace

El nombre “blue” corresponde al significado que tiene en inglés que además del color refiere a algo “oscuro”. 

Esta es la cotización más popular del mercado, que surgió justamente por las restricciones del gobierno. Muchos ahorristas que se vieron imposibilitados de adquirir moneda extranjera tuvieron que recurrir a las casas de cambio ilegal que en Argentina se llaman ‘cuevas’ . En este caso el valor del dólar paralelo casi duplica el del oficial (al cierre de esta edición rondaba los 198 pesos argentinos por dólar).

A pesar de ser ilegal, todos los medios, tanto los noticieros televisivos como periódicos, publican constantemente ambas cotizaciones. Ante la imposibilidad de acceder al dólar oficial, el blue termina siendo el que más se utiliza por quienes necesitan hacerse de unos dólares.

“El cambio paralelo es el tipo de cambio para el cual se terminan cotizando los bienes en pesos. Esto es muy importante porque si van a Argentina con dólares o divisas y lo van a cambiar tienen que saber que el precio al que le tienen que tomar sus dólares o monedas extranjeras es al valor del dólar blue. Por otro lado, también tienen que tomar algunos recaudos porque al ser un mercado informal se maneja en efectivo y eso siempre genera casos de estafas, o les pueden intercambiar pesos falsos”, explica Ignacio Carballo, economista, docente e investigador.

Carballo agrega que otra de las opciones que tienen los visitantes para hacerse de pesos argentinos es utilizar pagos digitales, a través de tarjetas de crédito. “En Argentina los pagos digitales son obligatorios y la penetración de las tarjetas de crédito es alta, así que esta es otra posibilidad. Otra forma de conseguir pesos, un poco más compleja, es a través de criptomonedas. Existen ATM, que permiten cambiar criptomonedas por la divisa local. Por último, existe la posibilidad, si es que piensan permanecer mucho tiempo en ese país, y es abrirse una cuenta bancaria para turistas. Esta ofrece una ventaja del tipo de cambio”, asegura.

El investigador se refiere a un plan que lanzó el Gobierno argentino en octubre del año pasado que, aunque no tuvo adeptos, es otra posibilidad que puede beneficiar a los turistas ya que ofrece un cambio mejor que el oficial pero, claro, menor que la cotización del dólar blue. 

 

 

 

 

A través de esta iniciativa, los visitantes podrán abrir una caja de ahorro bimonetaria para que puedan “acceder a los servicios financieros y medios electrónicos de pago, con los beneficios inherentes en transparencia y seguridad, en la medida que tengan una cuenta bancaria en su país de origen, que será la única habilitada para transferir divisas a la cuenta local”, detalla el Banco Central de Argentina en un comunicado.

Los turistas podrán abrir la cuenta de forma remota o al arribar al país, y la identificación de los titulares se efectuará mediante el pasaporte o documento de viaje. Esa cuenta deberá estar a nombre de una persona residente en el exterior.

Una vez abiertas estas cuentas podrán utilizarse para compras en comercios en pesos dentro de Argentina, tanto mediante tarjeta de débito como a través de aplicaciones de banca digital, como también para realizar retiros de efectivo de moneda nacional. Además, tendrán la posibilidad de realizar operaciones financieras para el cambio de moneda.

En las cuentas en pesos no se admitirán depósitos, transferencias de terceros ni su utilización para realizar inversiones.

Las acreditaciones de moneda extranjera en esta “caja de ahorro para turistas”, deberán realizarse mediante transferencias efectuadas desde cuentas de su titular en el país de origen o mediante depósitos de dólares en efectivo, hasta el importe total de US$ 5.000.

En el caso de que exista saldo en la cuenta del cliente en moneda extranjera al finalizar su estancia la entidad deberá transferirlo, en forma automática, a la cuenta en el país de origen y proceder a su cierre, no pudiéndose efectuar retiros de efectivo de moneda extranjera.

La brecha

Damián Di Pace, analista económico y director de Focus Market, consultora de economía, comercio y consumo, explica que aunque es cierto que para hacerse de pesos los turistas pueden cambiar sus dólares en un banco o realizar compras directamente con las tarjetas de crédito es tanta la diferencia entre el dólar oficial y el paralelo que en la práctica terminan cambiando en lugares no oficiales al tipo de cambio paralelo.

“Lo que suele suceder es que cuando el turista llega a Argentina recibe información del mercado a través de un intermediario que puede ser el taxista que lo trae desde el aeropuerto, el hotelero o el prestador de servicio de la agencia turística, y termina operando en el mercado paralelo porque no tiene incentivos para hacerlo a través del mercado de cambio oficial”, reconoce Di Pace.

Desde la página oficial del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, donde se brinda consejos para turistas, también se refleja la existencia del mercado de cambio paralelo. “Las casas de cambio o entidades bancarias son el mejor lugar para hacer una transacción confiable, transparente y segura. Sin embargo, en el Microcentro porteño, principalmente en sus peatonales, es muy probable que te encuentres con los llamados ’arbolitos’. Se trata de personas que ofrecen comprar y vender divisas extranejeras. Estas operaciones son ilegales. Otra forma segura y legal de obtener pesos argentinos es hacerlo en cajeros automáticos (ATM), que funcionan las 24 horas del día y aceptan las principales tarjetas internacionales”, destacan.

De regreso

Antes de volver a casa surge otra pregunta: ¿qué hacer con los pesos que no se utilizaron? “Si el monto es grande se recomienda hacer el cambio de manera oficial en una casa de cambio o entidad bancaria. Para eso, deberán presentar el ticket de venta de dólares que les dieron al ingresar al país. Pero si el monto es menor a 1.000 pesos argentinos (unos US$ 9, según cambio oficial), es recomendable gastarlo en el transporte hacia el aeropuerto o comprar algún souvenir”, aconsejan desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA).

Por último, hay otro beneficio para los turistas que destacan desde el GCBA: la devolución de impuestos (Tax Free Shopping). En este caso los turistas extranjeros pueden pedir el reintegro del IVA (VAT) en las compras de bienes de producción nacional igual o superior a 70 pesos argentinos (US$ 0,6 dólares, según cambio oficial), hechas en el país en los comercios adheridos al sistema Tax Free de “Global Blue Argentina”.

Para realizar este reintegro el interesado deberá comprar en los locales que exhiban el logo Tax Free y pedir el formulario de reintegro. Luego, en la Aduana Argentina, al salir del país, deberá mostrar las facturas junto con tus compras y tu pasaporte y hacer que le sellen los formularios de reintegro recibidos. El cobro del reembolso del impuesto puede ser en efectivo, por tarjeta de crédito o cheque bancario.

Antes de concluir, el analista económico Di Pace destaca que en otros países vecinos como Uruguay cuentan con un descuento muy importante en el Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA) y en otros gravámenes. Este incentivo amerita que se opere con tarjeta de débito, o que el turista utilice el tipo de cambio uruguayo sin tener esa diferencia. “En Argentina sería necesario implementar algo similar para que los turistas no terminen operando en el mercado cambiario informal. Por último, aquellos turistas que tienen criptomonedas pueden convertirlas a pesos argentinos y también obtendrán una diferencia de cambio que hoy es del orden de los 203 pesos argentinos por dólar. En ese caso, la operación es legal”, aclara.