La dolarización parcial de Venezuela ha permitido que algunos sectores pequeños de comercio y servicios registren un crecimiento tenue en medio de la hiperinflación, dijo el presidente Fedecámaras, uno de los principales gremios empresariales del país sudamericano.

En la nación caribeña circulan más divisas desde que el gobierno del presidente Nicolás Maduro, a finales de 2018, relajara las severas regulaciones a la economía como una forma de dar oxígeno a comercios y empresas ante la crisis y las sanciones estadounidenses.

El acceso a las divisas ha permitido una mayor actividad en pequeñas empresas a pesar de las limitaciones al crédito, dijo el presidente de Fedecámaras, Carlos Fernández, en una entrevista esta semana.

"Hay algunos sectores que tienen una pequeña recuperación que vienen de la microeconomía, sin política, sin estímulos, sin créditos. Cada quién en su actividad, desde su sitio, haciendo lo poquito que sabe hacer", agregó Fernández. "Eso creo que tiene ver con el tema de la dolarización. Estamos viendo a pequeños que tienen crecimiento tenue", dijo.

El empresario señaló que aunque ese leve repunte en algunos sectores representa una mejora, no es la recuperación completa de la actividad privada. "El dinamismo que necesitamos para recuperar lo que éramos, no es".

Un crecimiento significativo requiere de mejoras en los servicios básicos (luz y agua), así como en la distribución de combustible y gas natural a los consumidores.

"No es necesario que el Estado se reserve para sí algunos sectores económicos, pero son sectores que deben abrirse a la iniciativa privada", agregó el empresario.

En el deterioro de la actividad privada incidieron las casi dos décadas del modelo creado por el fallecido presidente Hugo Chávez de controles y nacionalizaciones de empresas, aunado a una expansión monetaria que ha impactado en la inflación, y que ha golpeado el ingreso de los venezolanos.

Maduro ha dicho que la crisis del país sudamericano obedece a la "guerra económica" y las sanciones de Washington.

Fedecámaras ha señalado que las sanciones han complicado las relaciones comerciales internacionales y pocos proveedores están dispuestos a trabajar con Venezuela, pero también insiste en que las políticas oficiales continúan causando problemas económicos.

El gremio no tiene detalles del comportamiento de los sectores, y la información oficial sobre el desempeño de la economía no se divulga desde 2019.

El Observatorio Venezolano de Finanzas, creado por un grupo de economistas, calculó que la economía cayó 33% en el primer trimestre del año respecto a igual período de 2020 y en su reporte dijo que "la dolarización de las remuneraciones ha permitido un efecto de cascada en ciertos sectores".

Maduro ha reconocido en varias alocuciones que el dólar funciona como una "válvula de escape" y ya muchos pagos de rutina se hacen en divisas, en lugar de la moneda local, el bolívar; que ha perdido valor por la inflación.

En julio, la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, participó en la asamblea anual de Fedecámaras en una señal de acercamiento entre líderes empresariales y el gobierno que por décadas tuvieron diferencias.