La Habana. Cuba finaliza 2018 con un crecimiento de 1,2% del Producto Interno Bruto (PIB) pese a las dificultades externas e internas que impidieron lograr el 2% pronosticado.

Al referirse al tema el pasado 22 de diciembre durante la clausura de la segunda sesión ordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral), el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó que la cifra es "meritoria".

"No por limitado deja de ser alentador, el comportamiento de la economía cierra en signo positivo (...) No menos relevante es el hecho de que en medio de tantos factores adversos se han garantizado los servicios sociales a la población en Educación, Salud, Cultura y Deportes", destacó el mandatario.

Recordó que no obstante las tensiones, este 2018 el gobierno puso en vigor el alza de las pensiones mínimas a los casi 300.000 jubilados del país y también el aumento de las prestaciones monetarias a recibir a través de la asistencia social, en beneficio de 99.000 núcleos familiares.

Tal decisión tiene un costo anual para el presupuesto del Estado de 224 millones de pesos (unos US$9,3 millones) y según Díaz-Canel, están dirigidos a mejorar el ingreso de los cubanos de menor poder adquisitivo.

Otros factores de peso en el saldo económico de 2018 fueron los impactos negativos de eventos climatológicos como el huracán Irma, cuyas pérdidas rondan los US$13.000 millones, y la tormenta subtropical Alberto.

"Son un anticipo parcial de las medidas que se adoptarán para ordenar la situación de los salarios, pensiones, prestaciones de la asistencia social, subsidios y gratuidades", precisó.

Todo lo anterior fue posible gracias a la voluntad y el compromiso del gobierno de la isla de priorizar la esfera social, aunque sectores clave como la industria azucarera, agricultura e ingresos por las exportaciones decrecieron este año, señaló el presidente

Durante su presentación en la Asamblea el pasado 21 de diciembre, el ministro de Economía de Cuba, Alejandro Gil, informó que igualmente el turismo, aunque alcanzó un nuevo récord de visitantes internacionales con 4,75 millones, no estuvo a la altura de los 5,1 millones estimados.

Tampoco se obtuvieron las recaudaciones deseadas por concepto de alojamiento en instalaciones hoteleras que tantos dividendos reporta, pues el arribo de un gran número de cruceros y cubanos residentes en el exterior limitaron el aporte de este sector considerado estratégico.

Otros factores de peso en el saldo económico de 2018 fueron los impactos negativos de eventos climatológicos como el huracán Irma, cuyas pérdidas rondan los US$13.000 millones, y la tormenta subtropical Alberto.

En este sentido, Gil destacó la creciente hostilidad del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba, especialmente el "recrudecimiento" del bloqueo que provocó pérdidas por US$4.324 millones este año, un promedio de US$12 millones al día.

Mencionó el hecho de que la economía cubana continúa con altos niveles de inventarios, valorados en 25.000 millones de pesos (en este caso equivalentes a dólares en las finanzas estatales), lo cual representa el 25% del PIB.

 

El ministro de Economía también planteó la necesidad de transformar urgentemente la tasa de inversión, que representa en la actualidad sólo el 11% del PIB, cuando se requiere que sea del 20% para garantizar un "avance dinámico y sostenible".

Al respecto, el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, recordó el pasado 17 de diciembre en el programa televisivo "Mesa redonda", que esta modalidad de alianza económica es hoy concebida por las autoridades cubanas como un "factor esencial" para el desarrollo de varias esferas.

De acuerdo con el funcionario cubano, el país necesitaría US$2.000 millones anuales para llegar al 20% del PIB requerido, monto que no se ha logrado atraer.

Malmierca informó que durante 2018 se firmaron 40 nuevos negocios por US$1.500 millones, y 35 de esos proyectos están en proceso inversionista.

Precisó que desde la aprobación de la nueva ley de inversión extranjera, en abril de 2014, hasta la fecha se ha comprometido capital por US$5.500 millones.

Dentro de los obstáculos externos, el ministro cubano resaltó el bloqueo de Estados Unidos, que no sólo limita a las empresas norteamericanas, sino "intimida" a las del resto del mundo por su carácter extraterritorial, dijo.

Un elemento complementario de importancia para el adecuado desenvolvimiento de la economía de la isla es el trabajo privado o por cuenta propia, como se le conoce en Cuba a esta forma de gestión no estatal.

Sobre ello, la ministra de Finanzas y Precios, Lina Pedraza, divulgó en un informe presentado el 21 de diciembre último en la sesión plenaria de la Asamblea que en el transcurso del 2018 el sector privado aportó un 13% de los ingresos totales del presupuesto del Estado.

La cifra demuestra la relevancia que ha adquirido esta modalidad, la cual agrupa a casi 600.000 cubanos, el 13% de los ocupados en la isla.

 

Luego de ser suspendida en el verano de 2017 la aprobación de 27 actividades, dentro de ellas las más lucrativas como los permisos para abrir restaurantes o rentar habitaciones, en julio último vieron la luz un conjunto de normativas encaminadas a "perfeccionar" el trabajo por cuenta propia.

Algunas de esas disposiciones fueron modificadas con posterioridad y el 7 de diciembre último entraron oficialmente en vigor.

Dentro de éstas resaltan el retorno del otorgamiento de licencias suspendidas en 2017, la autorización a personas naturales a ejercer más de una de las 123 actividades privadas permitidas y la eliminación del límite de 50 capacidades en los negocios de servicio gastronómico.

Al respecto, la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Margarita González, puntualizó el pasado 5 de diciembre que los ajustes ratifican la voluntad del gobierno de continuar impulsando esa forma de gestión como parte del proceso de actualización del modelo socioeconómico cubano.

Los desafíos futuros son aún mayores, pues como aseguró Díaz-Canel, en las palabras de clausura de la sesión plenaria de la Asamblea, "la batalla económica sigue siendo la tarea fundamental y también la más compleja (...) porque es de la que más espera nuestro pueblo".