Brasilia. La economía de Brasil prácticamente se paralizó en el cuarto trimestre de 2018, con un crecimiento de sólo 0,1% respecto al trimestre previo, informó este jueves el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

La expansión trimestral del Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil fue inferior al pronóstico de 0,2% estimado en una consulta de Reuters.

El IBGE revisó además el crecimiento en el tercer trimestre a 0,5% desde el avance de 0,8% que se reportó originalmente.

En la comparación con el cuarto trimestre de 2017, el crecimiento fue del 1,1%. Con ello la actividad económica brasileña cerró 2018 con una expansión del 1,1% sobre el año anterior, repitiendo la tasa de 2017, después de contracciones de 3,3% y 3,5%, en 2016 y 2015 respectivamente.

El año 2018 estuvo marcado por una actividad económica a un ritmo moderado, a pesar de la inflación y los bajos intereses, con el desempleo aún elevado.

La huelga de camioneros en mayo y las incertidumbres en torno a las elecciones presidenciales de octubre, afectaron directamente a la economía al contener las inversiones, llevando el año a terminar con un crecimiento por debajo de lo previsto.

Los datos del IBGE mostraron que la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF), una medida de inversiones, retrocedió el 2,5% en el cuarto trimestre en la comparación con el tercero.

El período también fue afectado por el retroceso del 6,6% en las Importaciones de Bienes y Servicios. En el lado de los gastos, el consumo de las familias creció el 0,4%, mientras que el gobierno cayó un 0,3%.

En la parte de la producción, la industria fue la única actividad que registró contracción en el cuarto trimestre, del 0,3%, mientras que los servicios y la agropecuaria crecieron un 0,2%.

En el acumulado del año, sin embargo, la FBCF tuvo un alza del 4,1% y el consumo de las familias aumentó el 1,9%, con los servicios creciendo un 1,3% y la industria registrando un avance del 0,6%.