Brasilia. La economía de Brasil creció en el tercer trimestre a la tasa más alta desde que tiene registro, ya que el alivio en las medidas contra el coronavirus llevó a un fuerte repunte de la actividad en la mayoría de los sectores, especialmente industria y servicios, con una escalada en inversión fija.

El repunte provocó un aumento del 7,7% en el Producto Interno Bruto con respecto al trimestre anterior, informó el jueves el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), inferior al pronóstico de analistas consultados por Reuters de un alza de 9,0%.

El repunte implica que la economía de Brasil tiene ahora el tamaño que tenía a principios de 2017, después de que la contracción récord del segundo trimestre la redujera a los niveles de 2009. Todavía es un 7% inferior respecto al máximo que alcanzó en 2014.

La recuperación fue amplia: la industria creció un 14,8%, el consumo de los hogares un 7,6%, la inversión fija un 11,0% y el gasto público un 3,5%. Los servicios, que representan más de dos tercios de toda la actividad, crecieron un 6,3%, según IBGE.

La agricultura se contrajo levemente en el trimestre un 0,5%.

El repunte muestra que el impacto económico de la pandemia de COVID-19 ha sido más leve en Brasil que en otras economías importantes de América Latina. Pero eso se debe en gran parte a las transferencias de ingresos del gobierno a millones de familias pobres, medidas que expiran a fines de este año.

"Si se mira el consumo de los hogares, es imposible separar la recuperación de la ayuda de emergencia. Imposible. Dado que el programa se redujo en el cuarto trimestre (...) eso se verá reflejado en las cifras del cuarto trimestre", dijo José Francisco Goncalves, economista de Banco Fator en Sao Paulo.

"El año que viene no habrá ningún programa, y el gobierno, los economistas y los medios están subestimando el impacto que esto tendrá en el crecimiento", advirtió.

El Ministerio de Economía discrepó por completo. En un comunicado, afirmó que la "fuerte recuperación" mostrada en las cifras significaba que la economía puede seguir en la primera mitad de 2021 sin el apoyo de emergencia del gobierno.

"Es importante destacar que la reanudación de la actividad y el empleo en los últimos meses compensará la reducción de las ayudas", dijo.

Las cifras del tercer trimestre implican que la economía más grande de América Latina tuvo una contracción interanual de 3,9%, superando al descenso previsto de 3,5% en un sondeo de Reuters.

Las cifras del PIB del primer trimestre se revisaron a -1,5% desde -2,5%, el segundo trimestre a -9,6% desde -9,7%, y el crecimiento de 2019 se revisó al 1,4% desde 1,1%, precisó IBGE.